abril 18, 2026

El Mundial 2026 también es para los mayores

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Con Cristiano Ronaldo marcando la ruta y con Lionel Messi como infaltable compañero, los jugadores de más kilometraje andan alzados.

Hace unos días hablábamos de Estevao, de Franco Mastantuono, de Pablo Alcoba, de Arthur Pelé, e inundábamos de elogios sus virtudes y su insultante juventud suramericana, con la respuesta de Europa con Lamine Yamal. Pasábamos a un lado y decíamos todo aquello que de ellos se espera en el ya cercano Mundial.

Entonces, la gente de más edad nos echaba un reojo, uno de esos que más que miradas se convierten en reclamos: ¿y los veteranos, que será de aquellos, acaso han perdido su vigencia en el fútbol? Y, revisando, les damos la razón. Hace algún tiempo los jugadores miraban los treinta años de edad como una frontera indeseable, como una barrera fantasmal que al llegar los convertiría en futbolistas de segunda mano, no deseados por equipos donde hasta hacía poco tiempo eran indispensables. Ejemplos hay, y más bien lo extraño eran aquellos que pasado ese límite continuaban vivos y en el primer plano de la noticia. “¿Tienes treinta y cinco? Mereces una burla o una estatua”, se decía, medio en broma, medio en serio, a aquellos “rare avis” de los campos de fútbol.

Hoy el fútbol, como todo en la vida, es otra cosa; anda montado en otra dimensión. El jugador de ayer era imaginación y filigrana, así terminara cada partido con la lengua afuera; hoy es velocidad y potencia, sin demasiada concesiones a la estética y la belleza del fútbol; el de hoy que regresa a los camerinos después de jugar quiere otros noventa minutos. Ninguno es mejor que otro, simplemente, son diferentes.

Entonces, veamos a Cristiano Ronaldo

Aún no sabemos si el portugués es eterno, pero casi casi. A sus cuarenta y un años de edad espera, aun con algunas visiones que hablan de su inicial declive, el Mundial con el carburante listo para seguir demostrando su valía. Ha hecho goles dondequiera que haya ido, Portugal, Inglaterra, España, Italia y ahora en Arabia Saudita, y aun espera por cumplir su meta inalcanzable: ganar el Mundial2026.

También Lionel Messi

En pleno fragor mundialista cumplirá va cumplir treinta y nueve, y ya con el Mundial de Catar en su abigarrado curriculum mantiene en su ancho deseo, la obsesión de ser bi campeón. Es obvio que el fuego de sus fútbol ya no quema como antes, pero aún hay en él la categoría que lo ha hecho ser quien es. Es un símbolo de Argentina y así lo ven sus compañeros, a quienes no les importa la edad del camiseta 10: solo jugar para él, para que llegue a donde tiene que llegar.

Cristiano y Messi alzan las banderas de los cuarentones sin que ello sea un impedimento. Solo el Mundial y sus partidos, aquellas batallas sin escondites en la selva donde las fieras irán por ellos, dirán si todavía son capaces de afrontar los lances decisivos de tamaño compromiso. Ya veremos si pueden.

Si Venezuela hubiera llegado

La selección Vinotinto no se caracteriza por tener jugadores pasados de rodaje. Tanto es así, que en el reciente Premundial eran Rafael Romo, con treinta y seis, y Salomón Rondón, con uno menos, los hombres de más elevada edad. En el Mundial la Vinotinto hubiese llamado la atención a los medios internacionales por la exuberante juventud de algunos de sus muchachos, casi siempre con la experiencia de sus actuaciones en equipos de renombre: David Martínez, veinte años, Telasco Segovia y Keiber Lamadrina, veintidós, Jon Aramburu, veintitrés. La edad promedio del grupo llegó a 26.3, una cantidad apropiada para citas de envergadura. El encuentro mundialista suele ser, a menudo, el exacto punto de consagración de los futbolistas, y ser faro de atención en su trajinar y como un puente que puede llevarlos a los contratos de los clubes de Europa.

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