Dormir en una torre medieval con vistas al salto del Nervión, la cascada más alta de España
Hay casualidades que casi parecen una premonición y este es un ejemplo clarísimo. En el siglo XIV, la familia Ortiz de Zárate construyó y gestionó una torre medieval en Artomaña, provincia de Álava. Pasaron los años, las décadas y los siglos y la propiedad fue cambiando de manos. Hasta aquí, no sucede nada que se salga de la normalidad, pero la sorpresa reside en que la familia que ahora posee el edificio también es Ortiz de Zárate, aunque no tienen nada que ver con los originarios. Es decir, ni la madre ni las dos hijas que ahora ostentan la propiedad del lugar son sus herederas, ni mucho menos.
La torre está declarada monumento
La Torre Ortiz de Zárate es ahora un alojamiento rural dividido en un apartamento con capacidad para tres personas y un dúplex que puede acoger a siete inquilinos. Cada ‘residencia’ está dotada con habitaciones, salón, baños y cocina, que se consiguieron tras realizar unas reformas en el interior. Estas no supusieron un problema más allá de lo fastidiosa que puede ser una obra, pero sí tuvieron que respetar algunas directrices de conservación. “Las restricciones fueron más que nada a nivel de fachada, con algunos espacios abiertos o ventanas sobre las que no se podía actuar. Tuvimos que basarnos en lo que era la estructura propia del edificio”, explica Joiane, una de las propietarias, a EscapadaRural.
La familia comenzó con el negocio en 2023. Son vecinos de ‘la torre’ de toda la vida, ya que su madre nació en el pueblo y su descendencia también se crió en la zona del valle de Arrastaria. “Es muy bonita, quizás no muy conocida, pero con ciertos aspectos que la hacen súper interesante, sobre todo para la gente a la que le gusta mucho la naturaleza”. En el momento en el que comenzaron a pensar en montar su hospedaje no había muchos establecimientos que ofrecieran el servicio y menos en una torre medieval, así que se lanzaron.
Esta casa-torre está catalogada como monumento y es una integrante de la Ruta de las Torres Medievales de Álava. Las otras son: la torre de los Varona, en Villanañe; la torre de los Mendoza, cerca de Vitoria; la torre de Guevara, en Barrundia; y el conjunto Quejana, en la población homónima. La provincia tiene un patrimonio medieval bien nutrido y bien conservado, así que los interesados en la Edad Media pueden marcarla como próximo destino a descubrir y disfrutar.
Unas vistas privilegiadas al gran salto de agua
Sin duda la torre Ortiz de Zárate está ubicada en un lugar privilegiado en la naturaleza. Tanto es así, que desde ella se puede ver el salto del Nervión, que es la cascada más grande de España, con 222 metros de altura. Un reclamo turístico como hay pocos, sobre todo en épocas de deshielo o de lluvia (primavera u otoño, por ejemplo), cuando la catarata se precipita bien cargada de agua. “Se ve justo de frente desde las ventanas de nuestros apartamentos. El valle ya de por sí es muy bonito, pero cuando se ve la cascada es espectacular”, declara la dueña del alojamiento rural.
Asimismo, siempre están dispuestos a hacer recomendaciones. Por ejemplo, sitios para ir a comer o probar un buen txakoli alavés y experiencias en la naturaleza. Pero, teniendo en cuenta dónde se encuentran, es inevitable que el salto del Nervión sea el protagonista de las sugerencias.
Joiane comenta que su clientela está compuesta principalmente por familias y parejas. “Es un punto de partida para hacer alguna actividad más a nivel de naturaleza, de monte y así”, especifica, “pero luego también lo utilizan un poquito como de campamento base para hacer otras visitas, porque está a muy buena distancia de Bilbao, de Vitoria, de la Rioja Alavesa y de la costa vasca”. También comenta que han alojado a grupos de amigos, pero que van “a hacer turismo, no de despedidas de soltero, ni fiestas ni cosas de estas”, sostiene, entre risas.
La ruta más conocida para llegar al salto del Nervión
Para llegar al salto del Nervión “hay dos rutas. Una que va por arriba y llega hasta un mirador, un balcón en el que te asomas al valle y se ve la cascada desde arriba”, esclarece la entrevistada, “y hay otra por la parte inferior del valle que lleva por un camino y también por el río Nervión hasta llegar a donde cae la la cascada. Eso pues siempre es muy atractivo para cualquiera que nos visite”. La primera de ellas es la más sencilla.
Senda del Mirador del Salto del Nervión
La Senda del Mirador del Salto del Nervión está catalogada como PR-BU 42 y no requiere experiencia previa. De hecho, la ruta es apta para personas con movilidad reducida y, en casos específicos, es posible el acceso motorizado previa autorización.
El recorrido se desarrolla a través de un denso hayedo que desemboca en el borde del escarpe. En el itinerario se puede ver la lobera de monte Santiago, un conjunto etnográfico restaurado compuesto por un sistema de muros convergentes utilizado históricamente para la captura del lobo.
El final es, obviamente, el nacimiento del río Nervión. Desde este punto se obtiene una panorámica del cañón de Delika y, si el tiempo lo permite, se puede sentir el estruendo del agua de la cascada.
En EscapadaRural hemos elaborado un reportaje en profundidad sobre el Salto del Nervión, con más opciones de rutas y detalles del entorno.
Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.