Inagotable: Hernán Pérez brilla en Tijuana
Hernán Pérez es un obrero, en todo el sentido de la palabra, llega temprano y está siempre entre los últimos que dejan la práctica, toma los turnos que sean necesarios, es autocrítico y celoso con su trabajo. Siempre está dispuesto a guiar a sus compañeros, pero sabe también callar en el momento justo. Respeta profundamente los procesos de cada persona. Esas cualidades son las que lo hacen brillar en cualquier escenario, por ejemplo la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).
El ex grandeliga, que sumó 10 contiendas en el llamado mejor beisbol del mundo, está ahora mismo disputando su tercera campaña con los Toros de Tijuana, la segunda consecutiva. Y, como dicen popularmente, la está viendo clarita. El utility ha disputado 22 compromisos y suma 35 inatrapables, incluidos nueve dobles y cuatro jonrones, ha empujado 22 carreras y ha anotado 12. Su promedio es de .385, el cuarto más alto de la liga, en la que hacen vida 20 equipos. Únicamente lo superan el dominicano Juan Santana (.430), el cubano Albert Lara (.395) y Juan Mora (.386).
Hernán es la bujía ofensiva de Toros, que lidera el Norte de la liga con récord de 17-6. Sus 35 hits son la quinta cifra más alta del circuito, pero -más allá de la cantidad- hay que hablar de la calidad de sus conexiones, él es un jugador clutch. Recientemente, con un jonrón de dos carreras en el octavo, fue el héroe de una victoria ante Sultanes, que es su perseguidor más cercano en la tabla de posiciones. Y así como responde con el bate, lo hace también con el guante y esa defensa que prevalece en el tiempo como si los años no estuviesen pasando, la misma que lo ayudó a llegar y prevalecer en MLB.
Hasta ahora, ha visto acción en el campocorto, la antesala, el jardín derecho y el izquierdo. Se le contabilizan solo un par de pifias en casi 200 innings.
Sin lugar a dudas, está en la continuación de lo que fue su extraordinaria temporada en el beisbol invernal venezolano, disputando su primera campaña con Caribes de Anzoátegui. Y es que al final terminó bateando para .313, con 20 extrabases, fue líder en impulsadas con 52 y cerró el año con un OPS de .863. Como resultado compartió el Premio Productor del Año con Balbino Fuenmayor y se quedó también con el Luis Salazar al «Regreso del Año», sumando 268 puntos, 200 más que su perseguidor más cercano. Sí, no quedó entre los finalistas al MVP, pero hay que recordar -todas las veces que sea necesario- que fue el segundo que más votos obtuvo para el primer lugar con 12.
Sus reconocimientos se sumaron al Guante de Oro que ganó en la 2015-2016 y al MVP de la 2020-2021, cuando bateó por encima de los .400 puntos. Así que podemos decir que tiene más de una década dominando a placer cada liga en la que tiene oportunidad de jugar, pero no se equivoquen, no es suerte, es el resultado de su disciplina y esa confianza tajante que tiene en sí mismo, esa que no lo deja rendirse nunca.