mayo 19, 2026

De Santorini a las Highlands sin salir de nuestro país

Desierto de Gorafe, en Andalucía. Por Nicolas Dumeige
Desierto de Gorafe, en Andalucía. Por Nicolas Dumeige

Cruzar husos horarios siempre es emocionante porque nos lleva a conocer otras culturas, diferentes lenguas, formas de comer, de relacionarse, de vivir… A veces, muchos hacen horas y horas de avión buscando, simplemente, un codiciado selfie. Pero ¿y si dijéramos que para ver paisajes impactantes como el Gran Cañón no hace falta sacarse un visado, sino llenar el depósito del coche y tener ganas de hacer curvas?

A veces buscamos en el extranjero cosas que tenemos en casa. O, al menos, tenemos planes y atractivos turísticos que nada tienen que envidiar a los destinos más famosos de fuera. Nuestro mapa rural bien podría ser un catálogo de «grandes éxitos» mundiales, con varias ventajas: aquí se llega en un rato y sin sufrir jet lag, la escapada es mucho más barata, no hay que cambiar de moneda y, sobre todo, no hay que compartir el paisaje con otros diez mil turistas en busca de la misma foto.

Porque puedes viajar a Santorini, pero ¿y si la famosa isla griega fuera «la Altea italiana»? ¿Piensas cruzar el mundo para ver el hanami japonés sin haberte deleitado con el florecimiento de los cerezos del valle del Jerte? ¿Has estado en las suaves lomas, montañas rocosas y parajes idílicos de animales pastando del Goierri vasco, que nada tiene que envidiar a las Highlands escocesas? Ver mundo está bien, pero también conocer las joyas que tenemos cerca.

Gran Cañón del Colorado vs Congost de Mont-rebei (Huesca y Lleida)

Vista aérea del Congost de Mont-rebei, entre Huesca y Lleida. Por anderm
Vista aérea del Congost de Mont-rebei, entre Huesca y Lleida. Por anderm

El Gran Cañón del Colorado es, seguramente, el más famoso del mundo. Destaca por sus 446 kilómetros de longitud y por su piedra roja. Pero ¿acaso piensas recorrerlo por completo? En el límite entre Huesca y Lleida hay una garganta que quita el hipo y que sí, puedes ver entera y en toda su inmensidad en una jornada: el Congost de Mont-rebei.

Hay dos modalidades para conocerlo: haciendo senderismo (hay diferentes tramos, para caminar más o menos) o atravesarlo por el agua, en kayak o catamarán. Tiene unas escaleras de madera ancladas a la roca de auténtico vértigo y, lo mejor de todo: ¡aquí no hay que esquivar coyotes!

Capadocia vs Purullena (Granada)

'Badlands' de Gorafe, cerca de Purullena (Granada). Por estivillml
‘Badlands’ de Gorafe, cerca de Purullena (Granada). Por estivillml

Si buscas grutas y formaciones imposibles en la roca, lejos del turismo de masas y con la posibilidad de dormir fresco en una casa-cueva, no vayas a la Capadocia turca: opta por Guadix, en Granada. Y si quieres algo aún menos conocido, en pocos kilómetros hallarás Purullena. Se trata de un pueblo en el que se ha vivido en cuevas desde la época neolítica y cuyas estructuras han ido evolucionando con el paso de los siglos y de las diferentes culturas.

Es un entorno único enclavado en el valle del Fardes y forma parte del Geoparque de Granada, reconocido por la UNESCO. Técnicamente son “badlands”, estructuras rocosas formadas por la erosión de la lluvia y el viento durante millones de años, con cárcavas, barrancos y cañones que alcanzan los 250 metros de profundidad. Ah, ¡y sin globos aerostáticos estorbando en las fotos!

Santorini vs Altea (Alicante)

Altea, Alicante
Altea, Alicante. Por Julia Lavrinenko

Cúpulas azules y casitas blancas encaramadas en empinadas cuestas y junto al mar Mediterráneo. Sí, Santorini tiene mucho parecido al pueblo alicantino de Altea, pero le falta algo: ese olor a mar del arroz a banda y del caldero marinero que abre el apetito del más desganado. Ha sabido preservar su esencia de pueblo pesquero y sus rincones instagrameables son infinitos, por algo ha sido fuente de inspiración de bohemios y artistas.

Hay que recorrer su casco antiguo de trazado musulmán, su calle San Miguel con tiendecitas de souvenirs y la plaza de la Iglesia, el punto más alto y visible desde cualquier punto del pueblo. Otros rincones imprescindibles son el Portal Vell, el Portal Nou y el mirador de los Cronistas o de la Muralla.

El Hanami vs la Fiesta del Cerezo en Flor del Valle del Jerte (Cáceres)

Cerezos en flor en el Valle del Jerte
Cerezos en flor en el Valle del Jerte. Por Rafaruizfoto/Wirestock

Japón es un destino de moda y todavía más en primavera, coincidiendo con el hanami, la observación de los cerezos en flor. Series de anime como Doraemon nos han hecho soñar desde la infancia con ese momento. Pero ¿solo se puede ver en la otra punta del mundo? Si por algo es conocido el valle del Jerte de Cáceres es por sus cerezas y picotas. Así que aquí también se puede ver ese momento tan mágico del año.

Además, llega con una celebración por todo lo alto: la Fiesta del Cerezo en Flor, con un gran número de actividades entre finales de marzo y principios de mayo. Si en Japón son de hacer un picnic bajo las flores, en Extremadura se pasea, se hacen visitas guiadas, hay conciertos, verbenas populares, mercado de artesanía y gastronomía, degustaciones de vino y queso, talleres…

Chefchaouen vs Júzcar (Málaga)

Júzcar, la aldea azul. Por cineuno.
Júzcar (Málaga), la aldea azul. Por cineuno.

Chefchaouen es conocida como la “ciudad azul” de Marruecos. Pero es que en Andalucía está, directamente, el “pueblo pitufo”: hablamos de Júzcar, en Málaga. Aunque ahora se le conoce como “Aldea Azul” porque perdieron los derechos de uso de los personajes de los dibujos animados, conserva el color que hizo que el pueblo saltara a la fama en 2011 como parte de una campaña de marketing.

El destino marroquí tiene el encanto del Rif, pero Júzcar está en el valle del Genal, que es uno de los rincones más vírgenes y espectaculares de Málaga. El azul de las casas contrasta con el verde intenso de los castaños. Tanto, que cuesta creer que las fotos no tengan filtros ni hayan sido retocadas.

Las Highlands escocesas vs el Goierri (Guipúzcoa)

Montaña Txindoki, en Goierri | Por Noradoa
Montaña Txindoki, en Goierri. Por Noradoa

Si te sueltan en mitad de una pradera del Goierri guipuzcoano un día de bruma, podrías buscar carteles informativos sobre la vida de William Wallace y nadie te culparía. De hecho, las Highlands escocesas y el Goierri comparten hasta nombre: highlands significa “tierras altas”, exactamente lo mismo que la palabra en euskera.

Ambos destinos comparten un verde casi eléctrico, montañas de piedra que aparecen y desaparecen entre la niebla y un aire de leyenda en cada esquina. Pero mientras los escoceses tienen el haggis, un pesado embutido, los vascos tienen un delicioso queso Idiazabal elaborado con leche de ovejas latxas que pastan en libertad en los prados de Goierri (entre otras zonas) y sidra hecha con manzanas locales. Ah, y no está el Ben Nevis, pero sí una montaña de silueta tan espectacular como es el Txindoki. Y sin tener que pelearte con midges (mosquitos diminutos y caníbales)… aunque sí con ezpatak (tábanos) cuando suben las temperaturas.

Los arrozales de Bali vs El Delta de l’Ebre (Tarragona)

Flamencos en el Parque Natural del Delta del Ebro. Por SerFF79
Flamencos en el Parque Natural del Delta del Ebro (Tarragona). Por SerFF79

Muchos influencers se van a las terrazas de arroz verde de Bali a hacerse fotos. Quizás porque todavía no han descubierto los secretos del Delta de l’Ebre en Tarragona.

Aunque aquí los cultivos de arroz no están escalonados, ofrecen preciosos espejos de agua, flamencos rosados, atardeceres inolvidables en la playa del Trabucador, rutas de senderismo en la punta del Fangar o divisar desde miradores la restringida isla de Buda. En la isla de Indonesia se come arroz, pero no como lo preparan en Tarragona, con una amplia oferta de paellas.

Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.

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