5 experiencias de turismo regenerativo en España
Es difícil vivir en un sitio donde no se noten los efectos negativos del turismo (o mejor dicho, de un determinado turismo): incremento de los pisos turísticos, aumento de los alquileres, sustitución de comercios de toda la vida por cadenas de supermercados y comida rápida… Los que perjudican siempre son ellos, los otros. Pero ¿a quién no le gusta viajar? En esa dicotomía nos encontramos inmersas las personas que queremos seguir viendo mundo y, al mismo tiempo, no destrozarlo.

¿Existe una forma de viajar más sostenible? No podemos hablar de “impacto cero” porque siempre lo tendrá en una economía no descarbonizada, pero sí de experiencias que dejan una huella más positiva en los territorios que visitamos. Es lo que se conoce como turismo regenerativo, una manera de acercarse a los destinos intentando que nuestra presencia sea beneficiosa para el ecosistema, el patrimonio, la cultura y el consumo de proximidad (es decir, para las economías locales). Vamos a descubrir algunos planes que no son para espectadores, sino para quienes buscan ser co-creadores del paisaje.
Regenerar un sendero con refugios para pájaros y murciélagos en Navarra
Navarra ha sido la primera comunidad que ha apostado por una marca propia de turismo regenerativo: Huella Positiva. Una de las experiencias nos lleva al sendero Tximeleta, un caminito de 2,5 kilómetros alrededor del pueblecito de Muneta. Recorrerlo es un placer, pero si quieres ir más allá y dejar un impacto positivo palpable, puedes participar en la experiencia que ofrece Maripaz y su familia en la casa rural Basaula: ayudarás a adecuar y mejorar el sendero creando dos zonas. Una en Bardabia con flores, arbustos, bancos y una mesa de picnic, con el objetivo de convertirse en un oasis de mariposas; y otra en Eskoldabia, donde participarás en la creación de espantapájaros con cajas-nido para aves y refugios para murciélagos.
Estas acciones tienen una explicación. Por un lado, las mariposas (el nombre del sendero, tximeleta, quiere decir mariposa en euskera) ayudan en la polinización y en el control de plagas. Por otro lado, los murciélagos son capaces de consumir entre 600 y 1.200 mosquitos por hora.
Preservar la artesanía de papel hecho a mano en Girona
¿Sabías que todavía se sigue haciendo papel a mano? Es uno de los oficios tradicionales en los que quedan muy pocos artesanos. Uno de ellos está en Sastres Paperers, una pequeña empresa de Banyoles (Girona) que mantiene la tradición con una experiencia de más de 40 años. En la actualidad, no solo se dedican a seguir haciendo sus láminas naturales, sino que también ofrecen actividades para escolares, familias y grupos para explicar y participar en un oficio con más de tres siglos de historia.
Se puede participar de dos formas en el proyecto de Sastres Paperers: visitando el molino de La Farga, en el que hay demostraciones, y participando en un taller de elaboración de papel artesanal de dos horas. Un plan interesante que contribuye a fortalecer una sabiduría autóctona que no debería perderse y que es perfecto para familias y grupos de amigos.
Apadrinar un olivo (y visitarlo) en Teruel
Si siempre has soñado con tener tierras y árboles, pero bastante tienes con pagar la hipoteca o el alquiler de tu piso, ¿qué te parece apadrinar un olivo y poder visitarlo siempre que quieras? Es lo que propone la ONG Apadrinaunolivo.org de Oliete (Teruel). Es un proyecto que trabaja en la recuperación de olivos abandonados (incluso centenarios en riesgo de desaparición por obras), generando empleo a familias en riesgo de exclusión en una zona rural que se está despoblando.
Cualquier persona puede apadrinar un olivo eligiéndolo por foto y después ir a verlo in situ. El impacto positivo no consiste solo en preservar los árboles, también contribuye al desarrollo económico del lugar, a frenar la erosión del suelo y a proteger la flora y fauna que habita y depende del olivar. Además, se ofrecen experiencias ecoturísticas que unen el aceite con el yoga o rutas en bicicleta.
Reforestar un bosque tras un incendio en la Sierra Norte de Madrid

El bosque Carpetania es un enclave natural en el municipio de Robledillo de la Jara, en la Sierra Norte de Madrid, que sufrió un grave incendio en 2015 y hoy está en estado de erosión. Para devolverle la vida, se ha puesto en marcha un proyecto de reforestación con especies resilientes y adaptadas a las condiciones meteorológicas actuales.
Cualquier persona puede formar parte de la creación del bosque Carpetania. Existen diferentes rutas en la red de caminos con carteles informativos y códigos QR que, al escanearlos, activan la plantación de árboles. También se puede monitorear su crecimiento en tiempo real. Cada cierto tiempo organizan rutas solidarias de plantación de árboles, que están abiertas a todo el mundo. Esta iniciativa deja una huella positiva por la evidente regeneración del entorno, por la protección de la biodiversidad, por la creación de un sumidero de carbono para combatir la crisis climática y por la generación de empleo rural.
Aprender de dónde viene la leche en Cantabria
Una casa rural y un agroturismo no es exactamente lo mismo. Ambos alojamientos pueden ofrecer una estancia relajante y unos paisajes increíbles, pero la experiencia cambia. Al agroturismo El Palacio del Campo, en Servillas (Cantabria), no se va solo a dormir. Los viajeros más inquietos pueden sumergirse en la cultura local y ser partícipes de las tareas cotidianas del lugar, es decir, ordeñar una vaca, aprender a elaborar helado artesano, cuidar el huerto, pasear a caballo o incluso ayudar en un parto animal.
No es solo una experiencia turística. Lo consideramos turismo regenerativo en tanto que nos enseña de dónde vienen las cosas, todo el trabajo que hay detrás de cada botella de leche del supermercado y nos permite aprender a valorar el producto local y artesanal. Después de descubrir todo esto, seguro que ya no volvemos a decir eso de que “es caro” un queso hecho a mano.
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.