junio 15, 2026

La atención a la dermatitis infantil avanza en los últimos años – Salud y Medicina

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Analizar los últimos avances en torno al eccema en la población infantil y orientarlos hacia una atención óptima e individualizada ha sido el principal objetivo de las primeras directrices centradas exclusivamente en la dermatitis atópica del paciente pediátrico, de la Academia Americana de Dermatología.

El eccema representa la enfermedad cutánea pediátrica más común, afecta hasta al 25 % de los niños en todo el mundo. Conocida también como eccema atópico, es una patología inflamatoria crónica y pruriginosa que se presenta con mayor frecuencia en la población infantil. Suele tener un curso recurrente y se asocia a antecedentes personales o familiares de atopia. Esta patología dermatológica suele caracterizarse por picazón, zonas secas, erupciones y protuberancias ásperas, y que afecta significativamente la calidad de vida de los niños afectados y sus familias.

Ante el incremento de casos, la Academia Americana de Dermatología (AAD, por sus siglas en inglés) ha decidido, por primera vez, elaborar unas directrices exclusivas, en forma de guía, para la prevención y el tratamiento, basadas en la evidencia sobre el uso de terapias tópicas, fototerapia y terapias sistémicas para la dermatitis atópica infantil. La población objetivo de estas directrices es, por tanto, la comprendida entre 0 y 18 años con dermatitis atópica de cualquier gravedad, en cualquier entorno o contexto sanitario. El nuevo documento ha sido elaborado por un grupo de trabajo compuesto por 14 expertos, entre ellos 11 dermatólogos y un alergólogo pediátrico.

Reducir los síntomas, en particular la dermatitis y el prurito, y minimizar los riesgos terapéuticos, a la vez que se mejora la calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores mediante una intervención temprana y proactiva, son objetivos clave en el manejo de la dermatitis atópica pediátrica. “El eccema es extremadamente común en niños, aunque no siempre se ve ni se comporta igual que en los adultos”, afirmó el Dr. Murad Alam, dermatólogo y presidente de la AAD. “Dado que el eccema puede disminuir la calidad de vida de los niños y sus familias, necesitamos guías específicas para niños que garanticen su mejor atención”.

“Desde 2014, el panorama de la atención del eccema se ha transformado con la aprobación de nuevas terapias para adultos. Nuestro objetivo era analizar cómo estos avances se relacionan con la población pediátrica para que los niños también reciban una atención óptima e individualizada”, indicó, por su parte, la Dra. Dawn Davis, dermatóloga y miembro de la FAAD, copresidenta del Grupo de Trabajo sobre Directrices para la Dermatitis Atópica de la AAD.

Cerca de una treintena de recomendaciones

Con respecto al tratamiento, las directrices proporcionan 26 recomendaciones basadas en la evidencia para terapias tópicas (con y sin receta), fototerapia y terapias sistémicas, basadas en la reducción de los síntomas del eccema y la gravedad del picor que produce el tratamiento, incluyendo las que se indican a continuación.

Para su elaboración los autores utilizando un proceso de revisión sistemática de la evidencia, que incluyó la identificación y priorización de preguntas y resultados clínicos; la recuperación y evaluación sistemáticas de la evidencia; y la evaluación de la certeza de la evidencia y la formulación de recomendaciones utilizando GRADE.

En cuanto a la prevención, tal como reza la guía, debido a que el eccema es tan común y puede afectar significativamente la salud de un niño, existe un gran interés en encontrar maneras de prevenirlo. Sin embargo, las investigaciones actuales demuestran que las terapias complementarias, como las dietas especiales o la omisión de baños, no han demostrado ser eficaces para prevenir el eccema.

Asimismo, se considera que las intervenciones dietéticas o ambientales, incluida la introducción temprana de alimentos, el consumo de leche materna, la suplementación con probióticos o vitamina D, el ablandamiento del agua y la evitación de los ácaros del polvo, no presentan evidencia suficiente o no aportan ningún beneficio.

J.S.LL. /L.D.B. (SyM)

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