Llevar la generación de conocimiento hacia el mercado – Salud y Medicina
Por Victor Carles Ledesma. Director de Life Sciences en EY Business Consulting.
“La innovación es la introducción en el mercado de una novedad técnica u organizativa, no solo su invención”. Joseph Schumpeter formuló así una idea que hoy sigue marcando la diferencia entre los ecosistemas que lideran y los que aspiran a hacerlo.
Cataluña se encuentra precisamente en ese punto de inflexión. Según el Estudi sobre la Inversió en el Sector Salut a Catalunya 2025, elaborado por EY y Catalonia.health, solo el 19% de las empresas ha alcanzado fases de comercialización. La cifra adquiere mayor significado cuando se compara con entornos como Reino Unido o Francia, donde se sitúa entre el 30% y el 35%. La distancia no es menor. Define la capacidad de convertir ciencia en impacto.
Y, sin embargo, el punto de partida es sólido. La gran mayoría de compañías desarrolla I+D internamente y existe un volumen relevante de actividad en fases preclínicas. Cataluña sobresale en generación de conocimiento. El reto está en el siguiente paso, en cómo acelerar la transición hacia el mercado.
Este desafío se intensifica en un contexto internacional más exigente. El sector salud ha entrado en una fase de mayor selectividad. La inversión global en biofarma retrocedió un 4% en el último año analizado, mientras que Estados Unidos concentra alrededor del 80% del capital. En paralelo, el crecimiento en medtech se desplaza hacia mercados con mayor capacidad de escalado, con incrementos superiores al 200% en EE.UU. frente a la contracción europea. Tecnologías como la inteligencia artificial están acelerando esta dinámica al reducir la incertidumbre y facilitar la adopción clínica.
Cataluña no parte de cero. En 2025 alcanzó un máximo histórico de 517 millones de euros en inversión en start-ups y scale-ups de salud, cifra que confirma su atractivo. Pero este crecimiento convive con una realidad más compleja, marcada por la concentración de operaciones y un peso relevante del financiamiento público, factores que limitan el salto sostenido hacia fases de crecimiento empresarial.
La lectura es clara. En un entorno global en el que la calidad científica ya no es suficiente, la competitividad se juega en la capacidad de ejecución. Reducir la fricción regulatoria, facilitar el acceso a capital de crecimiento y acelerar la adopción en el sistema sanitario forman parte de una misma agenda.
Porque, como anticipaba Schumpeter, la innovación no se completa hasta que llega al mercado. Ese 19% no es solo una cifra, sino una medida de cuánto valor estamos realmente capturando. Ampliarlo no implica investigar más, sino transformar mejor. Y en esa diferencia se decidirá el papel que Cataluña quiera desempeñar en la innovación global en salud.