8 rutas de verano y familiares para caminar a la sombra
¿Quién dijo que el verano no es época para hacer senderismo? El secreto está en saber elegir el escenario. Cuando suben los termómetros, los barrancos profundos y los bosques frondosos se convierten en auténticos oasis con aire acondicionado natural. Aun así, hay que intentar madrugar para evitar las horas centrales del día.
Si buscas una aventura apta para todos los públicos, en la que las mochilas pesen poco -básicamente, solo hay que meter agua y algún tentempié- y con mucha sombra, toma nota. Te proponemos una selección de rutas en España que son cortas, llanas y refrescantes, perfectas para recorrer en familia este verano sin derretirse en el intento.
Barranco de la Hoz en Calomarde (Teruel)
Es una de las rutas más espectaculares de la sierra de Albarracín y de las más recomendables para hacer en verano, ya que gran parte del recorrido discurre por zona sombría. Eso sí, nunca hay que olvidarse del agua porque el calor puede llegar a apretar bastante.
La ruta circular son algo más de 6 kilómetros y pasa por enclaves impresionantes entre cañones y acantilados rojizos. Como ayuda para progresar, hay instalados puentes colgantes y pasarelas. Ideal para ir con peques aventureros. El recorrido comienza al final del pueblo de Calomarde (por el oeste), donde se puede aparcar fácilmente.
El Nacedero del río Urederra (Navarra)

Entre las paredes de las montañas del Parque Natural de Urbasa y Andía se encuentra un rincón idílico y refrescante: el nacedero del río Urederra, en el pueblecito de Baquedano. El nombre es tan transparente como sus aguas, pues “urederra” significa “agua hermosa” en euskera. Desde el aparcamiento hay una ruta de unos 6 kilómetros (ida y vuelta) que se adentra en un frondoso hayedo y se asoma a pozas y cascadas de color turquesa a través de varias plataformas de madera. La sombra está garantizada en buena parte del recorrido.
Al ser un espacio protegido muy frágil, el aforo está limitado y es obligatorio reservar la entrada con antelación (es gratuita, solo se paga el parking). Puedes tramitarlo aquí.
Las pasarelas del río Mao (Ourense)
En plena Ribeira Sacra, se esconde una ruta circular que encantará a las familias: transcurre por pasarelas elevadas de madera siguiendo el río Mao en el último tramo de su cañón hasta la desembocadura en el río Sil. Parte de la antigua fábrica de luz de San Lourenzo de Barxacoba y apenas hay que caminar 3 kilómetros de longitud y 87 metros de desnivel positivo.
Uno de sus principales atractivos para hacer con peques es que, además de tener muchos tramos a la sombra, es muy pedagógica. Durante el recorrido, hay varios paneles interpretativos acerca de la biodiversidad del entorno. Y si hace mucho calor, al final de las pasarelas, hacia la mitad del recorrido, está la pintoresca playa fluvial de Barxacova para pegarse un chapuzón.
El desfiladero de La Yecla (Burgos)
¿Buscáis algo muy, muy corto, pero precioso y refrescante? Una ruta ideal para dar un breve paseo en familia este verano es el desfiladero de La Yecla. Aunque el recorrido completo son 7,28 kilómetros de forma lineal (es decir, hay que volver) y sale desde la localidad de Santo Domingo de Silos, existe un tramo corto que, además, es el más espectacular: son solo 1,5 kilómetros que se adentran en la garganta natural a través de pasarelas.
Hay un amplio aparcamiento para dejar el coche. En apenas 200 metros comienza el cañón que, en sus partes más estrechas, tiene dos metros de ancho. Al sol le cuesta entrar, así que se crea un microclima muy agradable en los meses de calor.
El cañón del río Lobos (Soria)
Entre las provincias de Soria y Burgos, el cañón del río Lobos es conocido por ser uno de los rincones naturales más espectaculares de España. Destacan sus sorprendentes paisajes kársticos esculpidos por el paso del agua. Existe una senda lineal de 25 kilómetros, pero quienes viajen en verano con niños deben saber que hay alternativas cortas y bonitas.
Nuestra propuesta es una ruta circular que va del aparcamiento hasta la ermita templaria de San Bartolomé y la cueva grande (un oasis de frescor), volviendo por la otra orilla. Son 2,7 kilómetros y 46 metros de desnivel.
El sendero del río Majaceite (Cádiz)

Si hacéis una escapada a Cádiz en verano, debéis saber que el Parque Natural de la Sierra de Grazalema esconde rincones muy refrescantes. Uno de ellos es el sendero del río Majaceite, un agradable paseo de 5 kilómetros muy frecuentado por familias que va desde El Bosque a Benamahoma. Como es lineal, hay que hacer el doble para volver al punto de partida. Dependiendo del ritmo, el recorrido completo suele llevar entre dos y tres horas.
El recorrido va por un bosque de galería, entre chopos, fresnos y olmos. Y, si tenéis mucha suerte, quizás podáis llegar a ver una de las esquivas nutrias que viven en el entorno.
Ruta del Agua de Chelva (Valencia)
Un clásico del senderismo valenciano para combatir las altas temperaturas es la Ruta del Agua de Chelva. Sigue el curso del río Tuéjar a lo largo de 7 kilómetros con un premio que encantará a niños y adultos: el área de La Playeta, repleta de cascadas y saltos, ideal para darse un baño. Otro tramo clave es el Paso de Olinches, un túnel excavado en la montaña de más de 100 metros (hay que llevar linterna).
La zona fue afectada por la DANA de octubre de 2024, pero ya ha sido restaurada y cuenta con nuevas pasarelas de madera. En verano suele establecerse una tarifa económica (alrededor de 1 euro por persona) para controlar el aforo al paraje natural.
El sendero de la Cerrada del río Castril (Granada)

La Cerrada del río Castril es un sorprendente desfiladero en el que podemos adentrarnos gracias a la instalación de unas pasarelas de madera suspendidas por encima del río. Es poco más de 1 kilómetro (ida) y tienen caseta de control de aforo: el acceso cuesta 2,30€ y tiene un horario de 9h a 20h (sujeto a modificaciones, os recomendamos consultarlo antes de la visita).
El camino no tiene pérdida y pasa por un puente colgante con rejilla metálica y un túnel excavado en la roca, donde habrá que usar una linterna. Continúa por un pequeño mirador hacia unas cascadas y por un antiguo molino. Una aventura estival para toda la familia.
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.