El Mar de Ardora está en Galicia: 5 playas con bioluminiscencia (sí, en España)
La bioluminiscencia es un fenómeno natural que se produce cuando ciertos organismos crean una reacción química que genera luz. Suele potenciarse al rozar estos organismos o cuando hay algo de movimiento alrededor (el romper de las olas, pasear por la orilla, un remo, peces…) y cuando más se disfruta es al caer la noche. Normalmente tiene un tono azulado pero en algunas ocasiones también puede ser verdoso.
Es un fenómeno fascinante, de esos que perduran en la mente y que quizás se han de ver una vez en la vida. Son muchas las personas que describen la experiencia como “un cielo estrellado” o “una aurora boreal marina” y, después de haber vivido la experiencia de forma personal, creo firmemente que las fotografías no hacen justicia a este espectáculo de la naturaleza.
Entre los lugares más populares para observar este suceso encontramos Costa Rica (península de Nicoya), Puerto Rico (bahía de Puerto Mosquito), México (Manialtepec) y Japón (bahía de Toyama). Pero no hace falta irse tan lejos: también se puede disfrutar de este manto de luces acuáticas sin la necesidad de cruzar el océano. Galicia es hogar de playas con bioluminiscencia.
Una buena noticia y quizás un secreto a voces, que hace más accesible el poder conocer este destello, sin olvidarnos del respeto hacia el entorno. Existen webs de referencia y cuentas de redes sociales con avisos sobre cuándo y dónde puede apreciarse este increíble fenómeno. Solo hay que buscar «Mar de Ardora Galicia».
Soñar con un mar de neón es posible gracias al Mar de Ardora (así se conoce al fenómeno de la bioluminiscencia en el agua), un poco de suerte y paciencia. La bacteria noctiluca, también conocida como “chispa de mar”, es la responsable de la bioluminiscencia gracias a la luciferina que esta contiene. Suele encontrarse en lugares poco profundos, mide aproximadamente un milímetro y emite un brillo que acaba generando este tesoro tan preciado de la costa de Galicia.
En términos generales, la bioluminiscencia se puede llegar a encontrar por todo el litoral gallego, ya que son masas de agua que se van moviendo. Si nos tenemos que “mojar” y decir lugares específicos donde es más común, la isla de Ons y las islas Cíes no se pueden quedar fuera del listado. Si quizás tu plan es probar suerte en Ons, se recomienda reservar habitación cuanto antes ya que los alojamientos son muy limitados.
Tal y como explica la fotógrafa Ana García en su libro Mar de Ardora: “Los lugares ideales son algunos enclaves paradisíacos como las Islas Cíes o Isla de Ons”. Aquí podemos encontrar algunas de las playas más espectaculares de Galicia, aunque no son las únicas que albergan este fenómeno, ya que la riqueza de las costas gallegas permite que se acumulen millones de nutrientes en las aguas. “Entre toda esta diversidad aparece la especie Noctiluca Scintillans, que etimológicamente significa brillo de noche”, explica Ana en un libro que recoge fotografías nunca vistas hasta el momento de Galicia y el Mar de Ardora.
Cabo Fisterra y Corcubión (A Coruña)
Desde EscapadaRural hemos podido intercambiar algunas palabras con David Trillo, hombre de mar que ofrece rutas durante los meses de verano para poder conocer en profundidad este maravilloso fenómeno natural. Nos explica que “se suele ver a partir del mes de junio hasta septiembre, cuando hay corriente y viento del sur y las aguas son más oscuras. Durante el día pasa más desapercibido, pero lo notarás igualmente ya que se ven manchas oscuras que de noche desprenden esa luz tan especial. Suele quedarse en las playas hasta que los vientos y las corrientes vuelven a cambiar”.
David acostumbra a verlo en el cabo Fisterra y alrededores. Nos comenta que “para poder ver bioluminiscencia es mejor salir cuando no hay luna llena y cuanto más oscuro, mejor”. La embarcación (Taximar Robinson da Lobeira, Navieira Jalisia), sale de Corcubión y se va moviendo por la zona en función de la noche.
Playa de Carnota (A Coruña)
Desde la Oficina de Turismo de A Coruña nos confirman que la playa de Carnota es la más larga de todo Galicia. Cuenta con 7 kilómetros de costa, es bastante ancha y uno de los lugares más probables donde encontrar este “mar fluorescente”.
Impresiona, ya que al ser tan larga puede llegar a producirse bastante cantidad y, aunque de entrada podamos llegar a pensar que es peligroso para la salud o dañino, lo cierto es que es un fenómeno totalmente inocuo. De todas formas, Jesús Ángel López, del departamento de Microbiología y Parasitología de la Universidad de Santiago, confiesa en una entrevista a la Voz de Galicia que “en principio no tiene ninguna incidencia en la salud, más allá de que gente con alguna alergia podría llegar a tener alguna reacción”.
Se recomienda ser respetuoso, cuidadoso, no bañarse y disfrutar de este fenómeno desde la orilla. ¡Sin olvidarnos de la cámara de fotos! Como consejo, si se quiere hacer una fotografía del Mar de Ardora, se recomienda una cámara que pueda captar situaciones de escasa luz, una ISO alta y larga exposición.
A unos 40 kilómetros de Carnota y presidiendo la ría do Porto encontramos Muxía. Las costas cercanas a la localidad de la Costa da Morte son también lugares en los que poder encontrar este fenómeno. Sobre todo en verano, ya que las temperaturas son más elevadas y esto favorece a la aparición de microalgas.
Merece la pena el esfuerzo de desplazarse hasta las playas y esperar pacientemente ya que, tal y como decía Julio Verne en sus 20.000 leguas de viaje submarino, “el Nautilus atraviesa un mar fosforescente”, refiriéndose a este litoral lleno de estrellas brillantes.
Playa de Os Riás, Malpica (A Coruña)
En nuestro última parada nos acercamos a la comarca de Bergantiños, que está bastante alejada de cualquier núcleo urbano, apenas presenta contaminación lumínica y tiene buena visibilidad. Son muchas las ocasiones en las que la arena llega a desaparecer debido a las altas mareas pero, si esto ocurre, se puede seguir apreciando (con cuidado) desde lo alto del acantilado.
Sorprende a todo el que la visita ya que, aunque está en un entorno rural, tan solo la separan 13 kilómetros de la pequeña población de Malpica. La playa cuenta con un merendero, unas formaciones rocosas muy curiosas y la ruta de Os Pinos No Mar. Es un sendero que bordea la costa y que recorre un total de 30 kilómetros, desde Malpica hasta Santa Mariña (unas 3 horas en bicicleta). Una excusa más para poder visitar esta playa salvaje ya sea de día (y hacer algo de deporte) o de noche (sentarse a contemplar su belleza).
Un último dato, como curiosidad: la revista Science establece que el curioso color azul que desprende la bioluminiscencia es debido al proceso de oxidación de la luciferina y al movimiento del agua.
Redactora, productora audiovisual y graduada en turismo y dirección hotelera. Creo firmemente que viajar abre la mente y permite conocer otras realidades que quizás desconocemos. Me apasiona la fotografía analógica (la de toda la vida) y darle una oportunidad a los destinos menos conocidos.