agosto 6, 2026

Las mejores piscinas naturales de Asturias

Cascada de Cioyo, en Asturias. Por david.
Cascada de Cioyo, en Asturias. Por david.

Asturias tiene bien merecido su título de ‘paraíso natural’ por múltiples razones: su gastronomía, la amabilidad de sus vecinos, la belleza de sus pueblos y, por supuesto, los enclaves de su geografía. En verano, se agradecen los lugares en los que poder darse un chapuzón y, además de algunas de las playas más espectaculares del Cantábrico, las piscinas naturales son uno de los objetivos más cotizados. Y es que el Principado tiene algunas que son un sí rotundo y que figuran entre los imprescindibles que ver en una escapada rural a Asturias.

Cabe destacar que, según la normativa hidráulica vigente y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, el acceso al agua en los ríos públicos es libre para la ciudadanía por norma general. Solamente se restringe el chapuzón en aquellos tramos que dispongan de avisos específicos que veten el paso, ya sea para preservar ecosistemas sensibles o para prevenir peligros de salud pública. Las piscinas naturales pueden ser marítimas o fluviales, pero en las segundas raramente hay servicio de salvamento, así que hay que tener más cuidado.

Olla de San Vicente

Olla de San Vicente, en Cangas de Onís, Asturias.
Olla de San Vicente, en Cangas de Onís, Asturias. Por aljndr

Esta poza destaca por ser una fosa natural de rocas calizas con profundidades que alcanzan los cinco metros. Su agua tiene tonalidades verdosas y está protegida por bosques de ribera y paredes de piedra. El recorrido de acceso se inicia en el puente de San Dobra, cerca de Tornín, a través de una senda llana de unos tres kilómetros que bordea el río. Las aguas presentan temperaturas bajas durante todo el año debido a su procedencia de montaña, pero carecen de corrientes fuertes en el tramo central de esta olla que no se usa en la cocina.

Playa de Poo

Playa de Poo, en Asturias. Por Ana Tramont.
Playa de Poo, en Asturias. Por Ana Tramont.

Ubicada en la desembocadura del arroyo Vallina, este arenal (que bien podría estar en la lista de las mejores playas de Asturias) se convierte en una piscina salada durante las horas de pleamar. Su configuración en forma de embudo protegido por acantilados impide la llegada directa del oleaje del Cantábrico. La entrada del mar se produce por un canal rocoso de más de medio kilómetro y se transforma en una laguna serena sin corrientes mar adentro. 

Con la marea alta, el agua cubre una extensa superficie de arena fina con escasa profundidad. El lugar dispone de aparcamientos acondicionados en las proximidades, accesos mediante rampas y servicios de restauración cercanos al núcleo urbano.

Playa de Guadamía

Playa de Guadamía. Por Vitali.
Playa de Guadamía. Por Vitali.

En el límite geográfico entre los municipios de Llanes y Ribadesella, uno de los pueblos más bonitos de Asturias, la playa de Guadamía o Aguamía se estrecha entre dos paredes verticales de piedra caliza. La combinación de la desembocadura del río Guadamía y la entrada del mar crea un cauce protegido de aguas calmas. 

La zona superior alberga el campo de bufones de Pría, donde la erosión ha cavado chimeneas verticales que conectan el mar con la superficie rocosa. Durante la marea alta, el nivel sube creando una piscina natural idónea para la natación serena. En bajamar, el lecho del río queda transitable hasta la franja costera exterior.

Piscina de Tapia de Casariego

Piscina natural de Tapia de Casariego (Asturias).
Piscina natural de Tapia de Casariego (Asturias). Por miff32.

Esta no es una piscina cualquiera, sino que tiene una historia humana detrás. Su origen se remonta al siglo XIX, cuando se construyó un vivero de marisco y otra fauna marina (lo que se llama comúnmente como ‘cetárea’) en lo que ahora es el paseo de la Guardia. El uso original cambió con el paso del tiempo y los vecinos comenzaron a utilizarla como zona de baños y en 2010 el Ayuntamiento de Tapia de Casariego remodeló el espacio para convertirlo en una piscina natural en toda regla y facilitar el acceso.

Curiosamente, este espacio de chapuzones en agua salada tiene un nombre propio pero de persona: Antonio Alonso Bedia ‘Toño del Moderno’. Él fue un empleado del municipio que se encargó durante muchos años del mantenimiento de este lugar y del servicio de socorrismo, así que por petición vecinal se le rindió homenaje de esta manera. La entrada es libre, pero tiene aforo limitado.

Cascadas de Oneta

Cascada de Oneta. por Noradoa.
Cascada de Oneta. por Noradoa.

En el concejo de Villayón, el río Oneta desciende entre bosques de robles y abedules y origina un conjunto de tres saltos de agua sucesivos, declarados Monumento Natural. La primera de las cascadas, conocida como La Firbia, despliega una caída vertical de más de quince metros, formando en su base una poza redonda de gran profundidad rodeada de bloques de pizarra. Un camino de curso llano parte del pueblo de Oneta y discurre paralelo a los antiguos canales de molinos de agua. Las pozas mantienen un caudal constante durante la época estival.

Cascada del Cioyo

Cascada de Cioyo. Por JaviJfotografo.
Cascada de Cioyo. Por JaviJfotografo.

En el interior del concejo de Castropol, el arroyo de Porcía atraviesa capas de roca generando la cascada del Cioyo y un entramado de pozas de montaña en la comarca del Eo-Navia. El agua cae por paredes de piedra cubiertas de musgo, depositándose en piletas naturales de aguas frías y cristalinas. 

La senda de llegada presenta tramos de pendiente pronunciada equipados con cuerdas de apoyo para facilitar el descenso hasta el cauce del arroyo. El enclave conserva un estado de conservación primigenio, libre de infraestructuras artificiales en el margen del río.

Área recreativa La Pesanca

Río Infierno, La Pesanca. Por PLG
Río Infierno, La Pesanca. Por PLG

Junto a la confluencia del río Infierno y el arroyo de los Rasos, en el concejo de Piloña, el espacio de La Pesanca reúne remansos de agua bajo un frondoso dosel de arbolado. El discurrir del cauce entre cantos rodados genera piscinas naturales de poca corriente, aptas para el descanso y el contacto con el agua de montaña. 

El recinto dispone de mesas de madera, zonas de sombra bajo robles y castaños ancestrales y espacio de estacionamiento para vehículos. Además, sirve como enclave de paso y comienzo para rutas senderistas que se internan en los bosques de la sierra del Sueve y la reserva de la biosfera de Redes.

La presa de Cangas del Narcea

Cangas del Narcea. Por josevgluis
Cangas del Narcea. Por josevgluis

Este espacio para el chapoteo es un desvío del río Cangas que unos vecinos decidieron construir para habilitar una zona de baño segura. Con este método se evitan las posibles corrientes y se consigue una piscina fluvial adecuada para el uso de toda la familia.

Está en pleno centro del pueblo y al lado tiene un amplio prado (se la conoce como la presa del prao del Molín), árboles y sombrillas para protegerse del sol, porque en esta parte de Asturias suele hacer bastante calor en verano. Los cangueses también están acostumbrados a remojarse en el pozo del Llano (o Chanu), una parte del río en la que no está expresamente permitido el baño pero es segura.

Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.

Ver fuente