abril 18, 2026
Durabilidad-fatigabilidad-repetibilidad-y-resiliencia-en-deportes-de-resistencia-aerobica.jpg

El rendimiento en pruebas de resistencia depende en gran medida de la capacidad aeróbica del atleta y de la proporción en la que esta capacidad puede sostenerse durante el ejercicio prolongado. Tradicionalmente, esta capacidad se evalúa mediante indicadores fisiológicos obtenidos en laboratorio, entre los que destacan el consumo máximo de oxígeno (VO₂max), el punto de compensación respiratoria (RCP) y el máximo estado estable de lactato (MLSS). Estos parámetros permiten caracterizar tanto la potencia aeróbica máxima como la intensidad relativa que un atleta puede sostener durante el ejercicio prolongado.

El VO₂max representa el límite superior del sistema aeróbico y se utiliza ampliamente como indicador del potencial de rendimiento en deportes de resistencia. Sin embargo, el rendimiento competitivo depende también de la fracción del VO₂max que puede mantenerse durante el ejercicio, aspecto que suele evaluarse mediante umbrales ventilatorios como el RCP. Este punto se identifica cuando el incremento de la ventilación es desproporcionado respecto al aumento del consumo de oxígeno, reflejando una mayor participación de procesos metabólicos anaeróbicos.

Por otro lado, el MLSS se define como la mayor intensidad de ejercicio en la que la concentración de lactato sanguíneo permanece estable, representando el límite entre el ejercicio metabólicamente estable y el ejercicio en el que el lactato se acumula progresivamente. Desde un punto de vista fisiológico, este parámetro refleja el máximo nivel de metabolismo oxidativo que puede mantenerse durante ejercicio continuo prolongado.

Estos indicadores no solo permiten monitorizar el rendimiento del atleta, sino que también se utilizan para prescribir cargas de entrenamiento, estableciendo intensidades relativas basadas en ellos en lugar de recurrir únicamente a parámetros más generales como la frecuencia cardíaca máxima. Sin embargo, existe una limitación importante: aunque estos indicadores determinan la intensidad del ejercicio, se dispone de poca información sobre cuánto tiempo puede mantenerse dicha intensidad antes de alcanzar el agotamiento.

El tiempo hasta el agotamiento (time to exhaustion, TTE) constituye una métrica relevante en este contexto. Conocer la duración tolerable de ejercicio a intensidades específicas permitiría a entrenadores y científicos del deporte prescribir sesiones basadas en porcentajes del TTE a una determinada intensidad. Por ejemplo, un entrenamiento podría consistir en intervalos equivalentes al 80 % del tiempo máximo tolerable a esa carga de trabajo. Asimismo, conocer el TTE permitiría estimar cuánto tiempo podría sostenerse un esfuerzo determinado durante una competición o un entrenamiento específico.

Aunque algunos estudios han evaluado el TTE a velocidades correspondientes al VO₂max —lo que se conoce como velocidad aeróbica máxima (MAS)—, la información disponible es limitada para otras intensidades relevantes como el MLSS y, especialmente, el RCP. De hecho, hasta la fecha de este estudio prácticamente no existían investigaciones que analizaran el TTE al RCP en corredores, a diferencia de lo observado en ciclismo.

Otra cuestión importante es la variabilidad del TTE entre individuos y entre diferentes días de medición. Estudios previos han sugerido que los test de TTE podrían presentar menor fiabilidad que pruebas de duración fija o contrarreloj, aunque otros autores defienden que su fiabilidad es comparable. Esta cuestión es relevante porque, si el TTE se utiliza para monitorizar cambios en el rendimiento a lo largo del tiempo, es imprescindible que la medida sea reproducible.

Además, se desconoce hasta qué punto la variabilidad del TTE entre atletas puede explicarse por diferencias en indicadores clásicos de rendimiento, como el VO₂max o la velocidad asociada a los distintos umbrales fisiológicos. Algunos trabajos han sugerido que atletas con mayor VO₂max podrían presentar menor tiempo hasta el agotamiento a la velocidad correspondiente a ese indicador, aunque la evidencia disponible es limitada y se centra exclusivamente en la intensidad asociada al VO₂max.

En este contexto, el objetivo principal del estudio fue analizar el tiempo hasta el agotamiento al correr a las intensidades correspondientes a tres indicadores fisiológicos clave: VO₂max, RCP y MLSS. Como objetivos secundarios, los autores pretendieron determinar la variabilidad entre sujetos y la fiabilidad entre días de las mediciones de TTE, así como explorar posibles factores que pudieran explicar las diferencias observadas entre individuos.

Discusión

El estudio aporta una caracterización detallada del tiempo que atletas entrenados pueden mantener intensidades correspondientes a distintos indicadores fisiológicos. Los resultados muestran que el TTE medio fue aproximadamente de 3-4 minutos a la velocidad asociada al VO₂max, alrededor de 11 minutos al RCP y cerca de 56 minutos al MLSS. Estos valores reflejan una clara relación entre intensidad fisiológica y duración tolerable del esfuerzo.

El TTE observado al VO₂max coincide con los valores reportados en estudios previos que evaluaron el tiempo hasta el agotamiento a intensidades equivalentes en diferentes modalidades deportivas. No obstante, algunos trabajos en corredores han descrito duraciones algo mayores (entre 5 y 7 minutos). Según los autores, estas discrepancias pueden explicarse por diferencias metodológicas en la determinación del VO₂max. En protocolos con etapas más largas durante la prueba incremental, el VO₂max puede subestimarse, lo que conduce a una velocidad asociada menor y, por tanto, a un TTE aparentemente mayor.

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la primera estimación del TTE al RCP en corredores, que se situó en torno a 11 minutos. Este valor es comparable a los obtenidos en estudios realizados con ciclistas, donde el TTE a esta intensidad oscila aproximadamente entre 11 y 20 minutos.

En el caso del MLSS, el tiempo medio hasta el agotamiento fue cercano a una hora. Estudios previos en corredores han mostrado valores muy variables, desde aproximadamente 35 minutos hasta más de 70 minutos. Esta variabilidad refleja tanto diferencias metodológicas como posibles factores individuales relacionados con la tolerancia al esfuerzo prolongado.

El estudio también comparó indirectamente el TTE en carrera con resultados previos obtenidos en ciclismo mediante protocolos similares. En general, el TTE parece ligeramente menor al correr que al pedalear, especialmente a intensidades cercanas al MLSS. Los autores sugieren que esto podría deberse a una mayor carga metabólica, cardiovascular o neuromuscular asociada a la carrera respecto al ciclismo.

Otro hallazgo interesante es que la percepción del esfuerzo al final de las pruebas fue diferente según la intensidad. Mientras que en los test realizados al VO₂max y al RCP la percepción del esfuerzo alcanzó valores máximos, en el MLSS fue claramente menor. Esto sugiere que el agotamiento a intensidades cercanas al MLSS podría producirse antes de alcanzar el límite perceptivo máximo, lo que indica que aún existiría cierta reserva fisiológica en el momento de finalizar la prueba.

En relación con la variabilidad entre sujetos, los autores observaron coeficientes de variación moderados (18-27 %) en el TTE para todas las intensidades analizadas. Sin embargo, esta variabilidad no se asoció con el VO₂max ni con la velocidad correspondiente a los distintos indicadores fisiológicos. Es decir, atletas con mayor capacidad aeróbica o mayores velocidades umbral no necesariamente podían sostener el esfuerzo durante más o menos tiempo a esas intensidades relativas.

Este resultado sugiere que el TTE podría representar una dimensión distinta del rendimiento aeróbico. Los autores relacionan esta idea con el concepto emergente de durabilidad, que describe la capacidad de un atleta para resistir el deterioro fisiológico durante el ejercicio prolongado. Según esta perspectiva, dos atletas con indicadores fisiológicos similares pueden diferir notablemente en su capacidad para mantener el rendimiento durante periodos prolongados.

Desde el punto de vista metodológico, uno de los hallazgos más importantes del estudio fue la alta fiabilidad intraindividual de las pruebas de TTE. Los coeficientes de correlación intraclase fueron superiores a 0,9 para todas las intensidades, lo que indica una reproducibilidad excelente entre días. Esta fiabilidad sugiere que el TTE podría utilizarse como herramienta útil para monitorizar cambios en el rendimiento.

En términos prácticos, los autores proponen que el TTE podría integrarse en la prescripción del entrenamiento. Conociendo el tiempo máximo que un atleta puede sostener una determinada intensidad, sería posible diseñar intervalos basados en porcentajes de ese valor, permitiendo un control más preciso de la carga de entrenamiento.

No obstante, el estudio presenta algunas limitaciones. La muestra fue relativamente pequeña y homogénea, compuesta por corredores bien entrenados, lo que limita la generalización de los resultados a otros niveles de rendimiento. Además, los valores de TTE dependen en cierta medida del protocolo utilizado para determinar los distintos indicadores fisiológicos.

Conclusión
El estudio demuestra que el tiempo hasta el agotamiento a intensidades correspondientes al VO₂max, RCP y MLSS es una medida altamente reproducible en corredores entrenados y relativamente independiente de los indicadores fisiológicos tradicionales de rendimiento. Estos resultados sugieren que el TTE podría constituir un marcador complementario de la capacidad de resistencia, con potencial aplicación tanto en la monitorización del rendimiento como en la prescripción individualizada del entrenamiento.

Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/03/Pallares2026TimetoExhaustionatTraditionalPhysiologicalIndicators.pdf

Referencia completa del artículo:

Pallarés JG, Valenzuela PL, Martínez-Cava A, Higuera-Liébana E, Buendía-Romero Á, Cervantes A, Mora-Rodriguez R. Time to Exhaustion at Traditional Physiological Indicators in Runners: Between-Subject and Between-Day Variability. Int J Sports Physiol Perform. 2026 Feb 19:1-7. doi: 10.1123/ijspp.2025-0511.

Ver fuente