Cómo sería la Medina Azahara sin este pueblo
¿Qué tienen en común el Teatro Romano de Mérida, la fuente del Patio de los Leones de la Alhambra de Granada, los baños y capiteles de la Medina Azahara de Córdoba y algunas figuras del palacio de El Escorial de Madrid? Lo más básico, el material: están hechos con mármol del pueblo de Macael, en Almería. Aunque al municipio de Carrara (en la Toscana italiana) lo hayan tildado algunos como la capital mundial del mármol, lo cierto es que el andaluz está considerado uno de los mejores del planeta por su pureza, y su color blanco homogéneo con vetas grises y azuladas.
Nos adentramos en el valle del Almanzora para descubrir un pueblo sorprendente, que ha basado su crecimiento en la extracción de esta roca metamórfica compacta de gran belleza y durabilidad. Todo en él gira alrededor del robusto material… ¡por algo se le conoce como “la tierra del oro blanco”!
Un mármol que sedujo a fenicios y romanos
En la actualidad, la extracción de mármol en Macael está activa y es uno de los principales pilares económicos del pueblo. De hecho, forma parte de la “comarca del mármol” de donde procede el 95% del material que se comercializa en España. Ahora bien, la actividad no es para nada reciente. Que se sepa, ¡se lleva haciendo desde el Neolítico! Entonces las poblaciones del valle del Almanzora ya se fijaron en las bonitas piedras blancas que arrastraban los cursos de agua para elaborar pequeñas figuras como ídolos, que depositaban en tumbas colectivas.
Posteriormente, los fenicios aprovecharon el mármol de Macael en sarcófagos, como se ha visto en algunos que se han encontrado en Cádiz. Fueron los romanos quienes explotaron las canteras a mayor escala y, en la época musulmana, es cuando la extracción tuvo mayor continuidad. Con la repoblación cristiana, llegó lo que impondría la norma de su uso: el Libro de Apeo de Macael, de 1573, que establece el aprovechamiento sin restricciones para sus habitantes.
Un hito para el despegue del mármol de Macael como industria fue la llegada del ferrocarril del Almanzora en 1895. Se abría la puerta a la distribución al resto de España y Europa. En la actualidad, las concesiones mineras se otorgan al ayuntamiento y se renuevan cada 30 años. Las canteras han puesto en el mapa un pueblecito del interior de Almería de más de 5.000 habitantes por ser el mayor productor de mármol de España y el segundo a nivel mundial. Macael tiene más de 120 canteras, dolomías y aleros.
Esculturas (una con Guinness), mosaicos y visitas guiadas

Es difícil pasar por Macael y no enterarse de la importancia que tiene el mármol en la zona. Si llegamos en coche por el norte, una rotonda nos recibirá con una escultura sorprendente: un mortero gigante de mármol (sí, de los de moler especias o hacer all i oli) que pesa más de 50 toneladas. Su espectacularidad le hizo ganar en 2015 el récord Guinness al mortero de mármol más grande del mundo (¿quién iba a tener uno más grande?). Hoy es un símbolo de orgullo y un homenaje al trabajo de los canteros de la región.
Pero no nos vamos a quedar en la rotonda. Entramos en el pueblo para descubrir muchos otros elementos elaborados con su precioso mármol blanco: una réplica de la Fuente de los Leones de la Alhambra en la plaza de la Constitución; un mosaico que representa de forma artística el trabajo de los canteros en la calle Mario Palma, que se extiende sobre 94 escalones; el Monumento al Cantero; el Conjunto Monumental “Marmoris” que pone en valor el uso del mármol blanco en la época romana; el escudo nobiliario del Ayuntamiento Viejo; o las figuras del bulevar-paseo de las esculturas, por el arroyo del Marchal y de la margen derecha del río Macael.
Para lograr una panorámica impresionante del pueblo, de las canteras que le rodean, del valle del Almanzora y de las sierras de los Filabres y de las Estancias, hay que subir al mirador de la Virgen del Rosario, en el cerro de la Casetilla, en pleno casco urbano.
Ahora bien, el centro neurálgico del material que marca el latido de Macael es el Centro de Interpretación del Mármol. Es punto de información y espacio interpretativo que explica la evolución histórica de las canteras y la extracción. En su interior tienen una amplia colección de fotografías; una zona de experiencia multisensorial en 4D con realidad virtual que permite experimentar el movimiento, calor, humedad, aire y olores de las actividades relacionadas con la explotación; y hasta un taller de artesanía en el que los visitantes pueden hacer su propio imán y llevárselo a casa como recuerdo.
El sendero del mármol: una caminata sencilla al corazón de las canteras
Es posible adentrarse en las canteras de Macael siguiendo una ruta sencilla y apta para el público familiar: el Sendero del Mármol, señalizado como SL-A-170. Son 4,6 kilómetros lineales con unos 350 metros de desnivel que parten de la parte alta del pueblo y que permiten ver la transformación del paisaje modelado por la acción humana.
Durante el recorrido hay diferentes paneles explicativos que ayudan a entender el entorno. Se pueden ver vestigios de la extracción del material, como marcas del paso de los carros y los antiguos comedores de canteros. También pasa por la cantera histórica de los Hoyos del Tío Amador y el punto culminante son las canteras en activo, con miradores seguros desde los que se puede contemplar la maquinaria en acción y los bloques monumentales y listos para su exportación, uso y modelaje.
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.