julio 24, 2026

8 piscinas naturales para refrescarse en Ávila

Piscina natural El Risquillo, en Guisando (Ávila).
Piscina natural El Risquillo, en Guisando (Ávila). Por Turismo Guisando.

Cuando el calor aprieta, no hace falta buscar el mar para darse un buen chapuzón. La provincia de Ávila esconde gargantas, pozas y playas fluviales donde refrescarse rodeado de naturaleza, muchas de ellas en algunos de los imprescindibles de Ávila. La vegetación contribuye a refrescar el ambiente y aporta puntos extra. Cuidado, porque la temperatura de estas aguas no suele ser demasiado cálida: mejor meter primero el dedo gordo. Desde Gredos hasta el valle del Tiétar, estas son algunas de las mejores piscinas naturales para disfrutar del verano en clave abulense.

Garganta de los Caballeros (Navalonguilla)

Garganta de los Caballeros. Por JaviJfotografo.
Garganta de los Caballeros. Por JaviJfotografo.

Es, posiblemente, la quintaesencia del baño en Gredos. En el municipio de Navalonguilla, la garganta de los Caballeros ofrece un tramo de unos 100 metros de longitud donde las aguas bajan directamente de las cumbres. El suelo es de piedra pulida, el fondo es transparente como el cristal y apenas hay corrientes, lo que la convierte en un destino idílico para ir en familia. El acceso es sencillo y cuenta con espacios limpios para apostarse a la sombra de los alisos.

Charco de La Máquina (La Horcajada)

Río Tormes. Por MaraJos.
Río Tormes en su paso por tierras abulenses. Por MaraJos.

El río Tormes es un viejo conocido de los amantes del turismo rural, pero a su paso por La Horcajada (específicamente en la zona de Encinares) esconde un rincón mágico: el Charco de La Máquina. Se trata de un conjunto de pozas profundas delimitadas por formaciones rocosas y abrazadas por una vegetación de ribera exuberante. Aunque el acceso en coche es limitado y exige un breve paseo a pie, la recompensa es un baño en aguas calmadas en un entorno silvestre que parece detenido en el tiempo.

Arroyo Cimorro (Navalacruz)

Navalacruz (Ávila).
Navalacruz (Ávila). Por: Abuelo Ramiro.

En Navalacruz, el arroyo Cimorro se convierte en verano en una coqueta piscina natural gracias a una pequeña represa artificial. Con un suelo empedrado que desciende en una ligera pendiente y un entorno excelentemente cuidado por el municipio, dispone de aparcamiento cercano y un acceso peatonal impecable. Es el lugar perfecto para quienes quieren combinar la frescura de un arroyo de montaña con las comodidades de un espacio semiurbano. El recinto de baño está perimetrado por muros de piedra tradicional que minimizan el viento en la zona de descanso. En Navalacruz y su entorno, además, podemos encontrar algunas de las mejores casas rurales de la provincia de Ávila.

Info: estas tres piscinas mencionadas han obtenido en 2026 el sello oficial de zona de baño autorizada por la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León que, a través de su sistema de información sanitaria Náyade, mantiene un censo de zonas de baño autorizadas. 

Pero no tener ese sello no significa que el baño no esté permitido en otros lugares. Solo es que son los propios ayuntamientos de la comarca y la Diputación de Ávila quienes asumen la competencia directa de llevar ese control.

Piscinas naturales de Arenas de San Pedro

Piscina natural de Arenas de San Pedro (Ávila).
Piscina natural de Arenas de San Pedro (Ávila). Por Ayuntamiento de Arenas de San Pedro.

Uno de los complejos fluviales más importantes y mejor preparados de toda la península. El Ayuntamiento de Arenas de San Pedro divide el cauce en dos grandes piscinas reguladas por compuertas: una poco profunda pensada para los más pequeños y otra de dimensiones generosas con trampolín para los nadadores más atrevidos y expertos. Césped impecable, duchas, socorrismo y chiringuitos completan una experiencia de diez en plena naturaleza. Además, el complejo cuenta con iluminación nocturna en el paseo perimetral y un aparcamiento asfaltado gratuito.

Charco de la Nieta (Piedralaves)

Charca de la nieta en Piedralaves. Por M.Peinado (flickr)
Charca de la nieta en Piedralaves. Por M.Peinado (flickr)

En la garganta de Piedralaves se ubica esta balsa mítica. El dique retenido en verano crea una piscina amplia y profunda, ideal para dar unas brazadas largas. La pinada circundante regala sombras generosas y los merenderos locales invitan a un picnic campestre con el murmullo del agua de fondo. Solo por poner un ejemplo, aunque no hace falta bocadillo para disfrutar del lugar. El acceso principal se realiza por la carretera forestal que sube hacia la presa, mediante sendas señalizadas.

Los Riveros y El Raso (Candeleda)

Piscina natural de la garganta de Alardos, junto al puente Viejo de Madrigal de la Vera (Cáceres).
Piscina natural de la garganta de Alardos, junto al puente romano de Candeleda (Ávila). Por Manoli Pérez.

La garganta de Alardos, bajo la mirada de un puente viejo de origen romano, acoge las zonas de baño que cada temporada prepara Candeleda, uno de los pueblos más bonitos de Ávila. La combinación de la piedra milenaria con las pozas refrescantes y los restaurantes de cocina local convierte este rincón en una parada más que recomendable. También lo es pasar por la plaza Mayor del pueblo para admirar la Casa de las Flores y, de paso, tomar un piscolabis.

Piscinas fluviales de Navaluenga

Puente románico de Navaluenga (Ávila) y su zona de baño.
Puente románico de Navaluenga (Ávila) y su zona de baño. Por bbsferrari.

A su paso por la localidad, el río Alberche se ensancha y apacigua gracias a un sistema de compuertas municipales. Es una de las praderas de césped más amplias y familiares de la provincia, perfecta para tumbarse a descansar o para que los niños jueguen (quizá enturbiando un poco la paz de quienes intentan descansar: es lo que tiene la energía infantil). En los márgenes existen empresas locales que alquilan piraguas y canoas durante los meses de julio y agosto.

Charco Verde (Guisando)

Charco verde en la garganta de los Pelayos. Por Orion76.
Charco Verde en la garganta de los Pelayos (Ávila). Por Orion76.

En la garganta de los Pelayos, en Guisando, este rincón es una poza encajonada entre gigantescos bloques de granito. El ayuntamiento limpia sus fondos anualmente y habilita escaleras de acceso. El agua es transparente, el entorno es umbrío gracias a los pinos y la desconexión es posible. Hay un quiosco-bar a menos de 50 metros que gestiona el mantenimiento y la recogida de residuos del recinto. En el propio pueblo también hay otras piscinas naturales a las que es muy fácil acceder.

Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.

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