Los chiringuitos de interior más refrescantes
Cambiar la arena por la hierba fresca y el salitre por mares dulces no significa renunciar al rey indiscutible del verano: el chiringuito. Para quienes buscan huir de las masificadas costas sin perderse el placer de unas tapas y un refresco helado con vistas al agua, el interior de España esconde verdaderos oasis veraniegos.
Entre embalses de aguas turquesas y piscinas naturales talladas en roca, descubrimos rincones donde el ambiente relajado, el tintineo de los hielos en los vasos y los chapuzones se disfrutan a la sombra de los árboles. Aquí no hay beach clubs de diseño ni listas de espera, sino toldos de tela, sillas de plástico, tortilla de patatas y el auténtico espíritu sin imposturas de las vacaciones de toda la vida en familia o con los amigos.
Las Lagunas de Ruidera son el oasis acuático de Castilla-La Mancha. Un paraíso de aguas turquesas y cascadas rodeado de sabinas y encinas, formado por 15 lagunas a lo largo de 30 kilómetros. En su parte más alta, destaca el nacimiento del río Guadiana.
Este parque natural tiene hasta siete zonas habilitadas para el baño. Nos vamos a centrar en tres que nos recuerdan a las vacaciones en el mar de la infancia por la presencia de terrazas para tomar algo: la laguna Santo Morcillo, de aguas limpias y tranquilas, con su chiringuito Los Chamizos, con mesas con bancos para hacer picnic y zona infantil; la laguna Salvadora, con su merendero La Noguera; y la laguna de San Pedro, una de las más grandes y populares, ideal para nadar, navegar en kayak y degustar un tentempié en la terraza del bar-restaurante La Vega.
El lago de Sanabria (Zamora)

¿Sabías que lejos de las grandes cordilleras se encuentra el lago glaciar más grande de la península ibérica, tanto en superficie como en volumen? Ese es el lago de Sanabria, al noroeste de la provincia de Zamora, que regala un paisaje idílico entre verdes montañas con zonas de baño habilitadas. Es el epítome del veraneo de interior.
Hay varias playas del lago que nos recuerdan al ambiente estival más puro sin tener que desplazarnos hasta la costa, con un ambiente muy familiar. Son muchas las que tienen su propio chiringuito: en la playa Custa Llago, la más pequeña del entorno, está El Chiringuito de César, así como servicio de alquiler de pedaletas y crucero medioambiental; la playa Viquiella tiene su Chiringuito Viquiella, junto a un parque infantil, amplia zona de picnic y baños públicos; la playa de los Enanos, con un chiringuito a pie del lago; y la playa El Folgoso, con la terraza del chiringuito El Pato, con las mesas a la sombra de pinos.
La playa de Valdearenas en el embalse de Iznájar (Córdoba)
Al embalse de Iznájar se le conoce como «el lago de Andalucía» porque es el más grande de la región (y el segundo en extensión de España). No solo tiene una función relacionada con el abastecimiento de agua; también tiene una zona de baño de 1,5 kilómetros de longitud con arena dorada y unas vistas preciosas al pueblo blanco de Iznájar coronando la colina. Hablamos de la playa de Valdearenas, con restaurante-chiringuito con terraza y un ambiente 100% familiar.
Además de poder tomarte un típico y fresquito salmorejo cordobés, puedes alquilar kayaks y patinetes de agua para redondear la jornada. El destino es para toda la familia, sin exclusión: para las personas y para los perros, ya que la playa tiene, en sus extremos, dos amplias zonas pet-friendly donde pueden correr y nadar.
Las piscinas naturales de Arenas de San Pedro (Ávila)
El río Arenal se remansa en dos grandes piscinas en el municipio de Arenas de San Pedro, con aguas puras y gélidas que bajan de la sierra de Gredos. Una es para adultos, de unos dos metros de profundidad, y la otra es ideal para ir con peques, ya que apenas cubre medio metro. En la más grande hay duchas, escalerillas y un trampolín.
Junto a las playas fluviales espera el Chiringuito de Sarpi, una de esas terrazas de toda la vida con mesas y sillas de plástico con el nombre, ya desgastado, de alguna marca cervecera. Es el clásico lugar donde conviven las neveras portátiles de los domingueros con las familias que suben a la terraza a tomar una ración de bravas, un helado para los niños o un tinto de verano al salir del agua.
La playa de Orellana la Vieja (Badajoz)
La playa de Orellana fue la primera de interior en España que consiguió la Bandera Azul, gracias a los estrictos controles que se hacen de la calidad del agua. Se encuentra en la conocida como “Costa Dulce” de Extremadura. Tiene los servicios que cualquiera se espera en una playa de la costa, pero en el interior: aseos, vestuarios, equipos de socorrismo y sombrillas de madera.
Además, hay varios chiringuitos con ese aroma a terraza de siempre, con vecinos del pueblo, raciones generosas, bebidas frescas y helados. Apunta el Chiringuito El Burgo y el Kiosko Los Melly’s.
El embalse del Arquillo de San Blas (Teruel)
Muy cerca del pueblo de San Blas está el embalse del Arquillo de San Blas, en las aguas del río Guadalaviar. La presa está rodeada de pinares y cortados de roca caliza, que le dan un aspecto muy salvaje al entorno. Tiene zonas de baño que son muy frecuentadas por los locales; tanto, que puede considerarse la playa oficial de Teruel.
Junto a las zonas de baño hay servicio de alquiler de kayak y barcas a pedales, merenderos de uso libre y un chiringuito de los de siempre, con sus sombrillas publicitarias entre árboles. El dress code no es muy diferente al que se ve en las playas de la costa: bañador y chanclas.
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.