“Estaba muy clara de que iba a llegar este momento”
Annabella Acevedo saltó de la gimnasia, pasó por el tenis, la natación y la danza. Actualmente se comparte entre el karate y el arte en globos. Su práctica del arte marcial ya le generó un gran logro a Venezuela.
“Realmente no tenía ni idea. No tenía ni la menor idea de que mi medalla era la que podía poner a Venezuela como subcampeón del evento. Simplemente estaba muy concentrada en la competencia y me enteré fue al salir”, cuenta la desenvuelta atleta sobre la medalla de oro que le dio a Venezuela el subcampeonato de los IV Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026. “Todas las gradas eran de Panamá. Se sentía el apoyo hacia ella. ‘Annabella tienes que concentrarte’. No escuchaba nada. Mi concentración era hacia el coach. Entré con todo”.
La tachirense venció 9-0 a Dessire Frías de Panamá, en la final de los -53 kilogramos del kumite: “Realmente ya había visualizado ese momento. Ya en los entrenamientos previos venía con la mentalidad de que ya habíamos pasado a la semifinal. Luego la pausa del mediodía, volver a entrar en calor, entonces eso sí ya era algo que había vivido en mi mente. Pero estar ahí, era como “Dios mío si está pasando”. Dentro de todo era normal para mí porque ya lo había vivido en eventos anteriores, pero no en esa magnitud. Porque además era mi primera vez en este tipo de juegos. Se sentía la presión, no lo puedo negar, pero es algo que todo atleta tiene que saber llevar”, compartió Acevedo.
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Además de la elocuencia, la versatilidad describe a Acevedo: “Empecé en la gimnasia rítmica a los siete años en el estado Táchira. Practiqué hasta los 10-11 años y me tocó la oportunidad de representar al norte de Santander, incluso representé a Colombia en un campeonato suramericano. Me solicitaron establecerme en Colombia, pero iba a ir sola. Y no quise hacerlo”, advirtió, “regresé a Táchira y estaba en la búsqueda de un deporte. Siempre fui muy activa, me encantaban los deportes y era muy competitiva. Siempre quería destacar. Probé con el tenis, con la natación. En esa búsqueda, mi hermano menor entró a karate y en la primera clase lo acompaño y entré con él y en la primera clase por casualidad era sobre las patadas. En lo que hago la patada y subo la pierna, el sensei se me queda mirando y me preguntó ‘¿qué practicas?, ¿no te quieres quedar? En un mes hay una competencia en Cúcuta”, contó la incipiente karateca que ganó oro en kata y bronce en kumite en su estreno.
“Estaba muy clara de que iba a llegar este momento”, rememoró Acevedo sobre su más reciente éxito. “Y qué si sacrificaba algunas cosas, iba a llegar. Porque también soy bailarina. Practiqué danza profesional durante 10 años. Y tengo un emprendimiento de arte en globos. Me gradué en una universidad que tiene sede en Brasil. Las clases eran de 8 a 11 de la noche”.
Con el orgullo del oro para Venezuela en el pecho, Acevedo seguirá luchando ahora en la búsqueda de su espacio en la selección nacional adulta donde sabe que la competencia es dura entre la posibilidad de competir en la categoría de Yorgelis Salazar (-50), Bárbara Pérez (-55), o incluso Claudymar Garcés (-61). Todo dependerá de lo que se decida sobre las bases de sus características. Igual Annabella estará preparada en el momento.
Prensa COV