julio 29, 2026

imprescindibles para una escapada inolvidable

Lago de Banyoles. Por nito.
Lago de Banyoles (Girona). Por nito.

Girona es una provincia de contrastes donde conviven algunos de los paisajes más singulares de Cataluña. En un mismo viaje puedes recorrer bosques nacidos sobre antiguas coladas de lava, adentrarte en pueblos medievales perfectamente conservados, caminar junto a los acantilados de la Costa Brava o ascender hasta los grandes valles del Pirineo.

Si estás planeando una escapada rural, aquí encontrarás algunos de los lugares imprescindibles que ver en Girona. Desde rincones con siglos de historia hasta espacios naturales únicos, sin olvidar una gastronomía que convierte cualquier visita en una experiencia aún más completa, con productos tan representativos como la butifarra dulce, el vino y el aceite del Empordà o el tradicional suso. Naturaleza, historia y buen paladar: qué más se le puede pedir a un destino.

Besalú, su espectacular puente medieval y su judería

Puente medieval de Besalú (Girona).
Puente medieval de Besalú (Girona). Por Myschka79.

Hay pocos lugares que transporten tan fácilmente a la Edad Media como Besalú, uno de los pueblos más bonitos de Girona. Su imponente puente fortificado sobre el río Fluvià da acceso a uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Cataluña, donde calles empedradas, plazas porticadas y edificios históricos invitan a recorrer el pueblo sin prisas. Entre sus principales monumentos destacan la plaza de la Llibertat y la iglesia del antiguo monasterio de Sant Pere.

Uno de los rincones más singulares de Besalú es su antiguo barrio judío, donde se conserva el Miqvé, un baño ritual del siglo XII descubierto de forma fortuita en 1964 y considerado uno de los mejor conservados de Europa.

Castellfollit de la Roca, un pueblo colgado sobre la lava

Castellfollit de la Roca, Girona
Castellfollit de la Roca (Girona). Por: Stanislav

Pocas imágenes representan tan bien el paisaje volcánico de La Garrotxa como la de Castellfollit de la Roca. Este pequeño pueblo se alza sobre un impresionante acantilado basáltico de más de 50 metros de altura, con las casas de piedra asomándose al borde del precipicio entre los ríos Fluvià y Toronell. Su silueta es una de las estampas más icónicas de la provincia y en el entorno, además, podemos encontrar algunas de las mejores rutas de senderismo de Girona.

El espectacular acantilado sobre el que se asienta el pueblo se formó hace miles de años a partir de antiguas coladas de lava. Con el paso del tiempo, la erosión fue modelando la roca basáltica hasta crear el perfil que hoy caracteriza a Castellfollit. Para apreciar esta perspectiva, merece la pena detenerse en alguno de los miradores de los alrededores, donde mejor se aprecia la dimensión del acantilado y la hilera de casas suspendidas sobre la roca, antes de recorrer las calles del casco antiguo del pueblo.

La Fageda d’en Jordà, un bosque singular

Fageda d'en Jordà. Por: Toni
Fageda d’en Jordà (Girona). Por: Toni

Muy cerca de Castellfollit de la Roca, en las proximidades de Olot, se encuentra uno de los paisajes más sorprendentes de Girona. Pasear por la Fageda d’en Jordà es adentrarse en un hayedo que crece sobre una antigua colada de lava del volcán Croscat, dentro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Esta singular combinación convierte al bosque en un espacio único en la península ibérica.

Al recorrer sus senderos es fácil observar los tossols, pequeñas elevaciones del terreno originadas por la actividad volcánica. Este relieve, unido a la tranquilidad del bosque y al espectacular cambio de color que experimenta en otoño, hacen de la Fageda d’en Jordà uno de los espacios naturales imprescindibles de la provincia. En esta zona, además, podemos encontrar algunas de las piscinas naturales más bonitas de Girona.

Santa Margarida, el volcán que alberga una ermita en su cráter

Santa Margarida de Sacot dentro de un volcán de La Garrotxa
Santa Margarida de Sacot, ermita dentro de un volcán de La Garrotxa (Girona). Por Unwind.

Muy cerca de la Fageda d’en Jordà se encuentra otro de los grandes iconos del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. El volcán de Santa Margarida sorprende por su enorme cráter cubierto de prados, en cuyo centro se alza una pequeña ermita románica, una imagen que se ha convertido en uno de los símbolos de este espacio natural.

De forma casi circular y unos dos kilómetros de perímetro, el cráter puede recorrerse a pie siguiendo varios senderos. La ermita actual fue reconstruida tras los terremotos que afectaron a la comarca durante el siglo XV, aunque conserva el emplazamiento del antiguo templo que dio nombre al volcán.

Beget, el pueblo románico escondido en la Alta Garrotxa

Beget, en Girona, Cataluña. Por: funkyfrogstock
Beget (Girona). Por: funkyfrogstock

Enclavado en un valle de la Alta Garrotxa, Beget parece detenido en el tiempo. El murmullo de los riachuelos, los puentes de piedra y las casas de tejados de pizarra crean una atmósfera serena que lo convierte en uno de los pueblos con más encanto del Pirineo gerundense. Su relativo aislamiento ha permitido conservar intacta la arquitectura tradicional de montaña. Merece la pena detenerse junto al puente medieval que cruza la riera.

El principal monumento del pueblo es la iglesia de Sant Cristòfol, una joya del románico de la comarca. En su interior se conserva la Majestad de Beget, una impresionante talla policromada del siglo XII de más de dos metros de altura, considerada una de las obras más valiosas del románico catalán.

El Vall de Núria, un refugio entre las montañas del Pirineo

Vall de Núria. Por  asfloro.
Vall de Núria (Girona). Por asfloro.

Rodeado por algunas de las cumbres más altas del Pirineo oriental, el Vall de Núria es uno de los paisajes de montaña más espectaculares de Girona. Su principal particularidad es que no se puede acceder en coche: solo es posible llegar a pie o a bordo del histórico tren cremallera que asciende desde Ribes de Freser atravesando bosques, túneles y barrancos.

Una vez en el valle, el santuario de la Virgen de Núria y el lago se convierten en el punto de partida de numerosas excursiones para todos los niveles. En verano es un lugar ideal para hacer senderismo y disfrutar del paisaje de alta montaña, mientras que en invierno ofrece un entorno perfecto para vivir la nieve en familia cerca de Barcelona.

Camprodon y su emblemático Pont Nou

Camprodon, Girona. Por JackF
Camprodon, Girona. Por JackF

Camprodon es una de las villas con más encanto del Pirineo de Girona. Su imagen más reconocible es la del Pont Nou, un puente medieval de piedra que cruza el río Ter y se ha convertido en el gran símbolo de la localidad. Pasear por su casco histórico permite descubrir plazas, calles comerciales y edificios que recuerdan la importancia que tuvo este enclave como puerta de entrada a los valles pirenaicos.

Construido a finales del siglo XII, el Pont Nou destaca por su gran arco de piedra y por la torre defensiva que formaba parte de la antigua muralla, donde se pagaba el tributo que permitía cruzar los Pirineos. Muy cerca se encuentra el monasterio de Sant Pere, origen del crecimiento de la villa desde la Edad Media. Además de su patrimonio, Camprodon conserva un animado ambiente que lo convierte en una parada imprescindible durante una ruta por el Pirineo gerundense.

El lago de Banyoles y sus históricas pesqueras

Lago de Banyoles. Por nito.
Lago de Banyoles (Girona). Por nito.

El lago de Banyoles es el mayor lago natural de Cataluña y uno de los paisajes más singulares de la provincia de Girona. Rodeado por un agradable paseo y un espacio natural protegido, es un lugar perfecto para caminar junto al agua, practicar actividades náuticas o simplemente disfrutar de la tranquilidad del entorno. No es casualidad que acogiera las pruebas de remo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Uno de los elementos más característicos del lago son sus históricas pesqueras, pequeñas construcciones levantadas entre los siglos XIX y XX sobre pilares que se adentran en el agua. Nacieron como refugios para la pesca y las embarcaciones, aunque con el tiempo muchas pasaron a convertirse en espacios de recreo de la burguesía local. Y, como todo gran lago, Banyoles también tiene su propia leyenda: la del famoso monstruo que, según la tradición popular, habitaba sus aguas.

Peratallada, un viaje a la Edad Media

Peratallada, Girona
Peratallada (Girona). Por: m. letschert

Pasear por Peratallada es hacerlo entre calles empedradas, pasadizos, plazas tranquilas y fachadas de piedra que apenas han cambiado con el paso de los siglos. Considerado uno de los conjuntos medievales mejor conservados de la Costa Brava y de toda Cataluña, este pequeño pueblo del Baix Empordà mantiene intacto el encanto de su pasado. Hoy, sus calles albergan pequeños comercios y restaurantes que invitan a hacer una pausa y disfrutar del ambiente del pueblo.

Buena parte de ese carácter medieval se explica por su antiguo recinto fortificado, que todavía conserva la muralla y el foso excavado directamente en la roca arenisca. De hecho, el nombre de Peratallada hace referencia precisamente a esa «piedra tallada», trabajada durante siglos para levantar las defensas y muchas de las construcciones que hoy definen la personalidad del pueblo.

La Costa Brava, sus pueblos marineros y sus calas cristalinas

Calella de Palafrugell, Costa Brava, Girona.
Calella de Palafrugell (Costa Brava, Girona). Por: dam.

La Costa Brava es uno de los grandes tesoros de Girona y un destino donde el Mediterráneo se muestra en todo su esplendor. Acantilados cubiertos de pinos, pequeñas calas de aguas cristalinas y antiguos pueblos marineros conforman un paisaje que no nos podemos perder. Localidades como Cadaqués, Calella de Palafrugell, Llafranc, Tamariu o Begur conservan esa esencia, con cascos históricos de calles estrechas, casas blancas y un marcado ambiente marinero.

Más allá de albergar las playas más bonitas de Girona, la Costa Brava ofrece algunos de los paisajes más emblemáticos del litoral catalán. Sus caminos de ronda permiten descubrir rincones de difícil acceso, mientras que las terrazas frente al mar y una gastronomía basada en el pescado y el marisco completan una escapada perfecta para quienes buscan combinar naturaleza, patrimonio y buena mesa.

El camino de ronda entre Calella de Palafrugell y Llafranc

Camino de ronda de Llafranc. Por Natalia.
Camino de ronda de Llafranc. Por Natalia.

Si hay una forma de descubrir la Costa Brava en profundidad, es caminando por sus históricos camins de ronda. El tramo que une Calella de Palafrugell con Llafranc es uno de los más accesibles y espectaculares del litoral gerundense. A lo largo del recorrido, el sendero avanza entre pinares, acantilados y pequeñas calas, siempre con el Mediterráneo como compañero de viaje.

Estos caminos nacieron para facilitar la vigilancia de la costa y combatir el contrabando, aunque hoy se han convertido en una de las mejores maneras de descubrir el paisaje litoral a pie. Durante el paseo se suceden miradores, pequeñas playas y antiguas casas de pescadores que conservan el encanto marinero de la Costa Brava, convirtiendo este itinerario en un imprescindible para cualquier escapada a Girona.

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