mayo 3, 2026

La visión que esperan hoy los pacientes operados de cataratas – Salud y Medicina

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El astigmatismo es un defecto de graduación frecuente que altera de manera muy significativa la calidad de la visión. Se produce cuando la córnea no es perfectamente redonda, sino algo más ovalada, lo que hace que las imágenes lleguen desenfocadas a la retina. El paciente percibe entonces visión borrosa, con doble contorno de las imágenes, tanto en la visión lejana como en la cercana, lo que afecta a numerosas actividades cotidianas.

La cirugía de cataratas ofrece hoy una oportunidad clave para corregir esta alteración. Si el astigmatismo no se trata en el momento de la intervención, el paciente seguirá dependiendo de gafas o lentillas para la mayoría de las actividades, aunque la catarata se haya resuelto correctamente. Por eso, la cirugía actual ya no se limita a eliminar el cristalino opaco, sino que persigue un objetivo más ambicioso: mejorar de forma global la calidad visual.

En la intervención se implanta una lente intraocular transparente que sustituye al cristalino. Las lentes convencionales, generalmente monofocales, corrigen la miopía o la hipermetropía, pero dejan sin corregir el astigmatismo previo. Las lentes intraoculares tóricas, en cambio, tienen potencias diferentes en distintos meridianos y están diseñadas específicamente para neutralizar el astigmatismo corneal. Esto permite abordar en una misma cirugía la catarata y el astigmatismo, reduciendo el astigmatismo residual y mejorando la agudeza visual sin corrección, siempre que la lente se coloque y se alinee correctamente.

Cuando el astigmatismo se corrige de forma eficaz con una lente tórica, los pacientes suelen notar una visión más nítida y estable. En la práctica, esto se puede traducir en mayor independencia de gafas para tareas cotidianas, más seguridad al conducir —especialmente de noche— y una mejora de la calidad de vida, con mayor autonomía para actividades diarias, ocio y deporte.

Este avance en las opciones quirúrgicas ha ido de la mano de un cambio en el perfil y las expectativas de los pacientes. Si antes el objetivo principal era “quitar la catarata” y permitir retomar la vida diaria con ayuda de gafas, hoy muchos pacientes llegan bien informados y aspiran a algo más: ver mejor, con mayor comodidad y con una visión funcional adaptada a su estilo de vida. La evolución de las lentes intraoculares y de las técnicas de cálculo ha consolidado la cirugía de cataratas como una auténtica cirugía refractiva, centrada en la precisión y la personalización del resultado visual.

En este contexto, la cirugía de cataratas deja de ser un procedimiento estándar para convertirse en una intervención pensada a medida. Elegir la lente intraocular adecuada no es solo una decisión técnica, sino parte de un diálogo médico-paciente que busca el mejor resultado visual posible para cada persona. Entender qué se puede corregir, cómo y con qué expectativas realistas permite alinear objetivos y obtener resultados más satisfactorios. Porque hoy, operar una catarata no significa solo recuperar visión, sino ofrecer una forma de ver mejor adaptada a la vida que cada paciente quiere llevar. Humberto Carreras. Director asistencial de Vithas  Eurocanarias Instituto Oftalmológico

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