Maikel y Willson a ratificar su valor
Mientras la atención de los fanáticos está volcada hacia el Clásico Mundial de Beisbol y todas las polémicas que se han desprendido de él, en relación a las restricciones impuestas por los seguros y las muchas bajas que se han confirmado, ya hay acción en los campos de entrenamiento de cara a la temporada 2026 de Grandes Ligas.
Maikel García es, por mucho, el mejor bateador venezolano en estas primeras de cambio con un sólido promedio de .429. Y la verdad es que hay muchas expectativas en torno a él, que ya el año pasado pasó de la incertidumbre de no tener una posición fija a ser uno de los mejores antesalistas de la Gran Carpa y terminó ganando su primer Guante de Oro. Pero no solo eso. Finalmente, concretó una extensión de contrato por cinco años y 57.5 millones de dólares que no solo le da garantías, sino que eleva el compromiso y lo invita a demostrar que el 2025 no fue una casualidad.
Pero, hablando de esos que quieren demostrar de qué están hechos y, siguiendo con lo expuesto en la entrega anterior, vamos a hablar de Willson Contreras.
El de Puerto Cabello está listo para estrenar equipo por tercera ocasión en su carrera de 10 años en Grandes Ligas y es que ahora es un patirrojo. Finalmente, podrá dejar atrás los años en San Luis, que —en honor a la verdad— no fueron lo que se esperaba. A pesar de que él siempre se esforzó por el bien del equipo e incluso ya en el último año aceptó mudarse a la inicial, pareciera que le faltó estabilidad; lidió con muchas lesiones y terminó perdiendo mucho tiempo de juego, especialmente en 2024, cuando solo vio acción en 84 desafíos.
Ahora está sano, en un equipo que lo ha acogido bien y en un estadio que lo puede favorecer mucho. El Busch Stadium, casa de los Cardenales, es uno de los menos favorables para los sluggers y aun así, en tres años, sin jugar todos los días, Contreras fue capaz de conectar 55 bambinazos. El Fenway Park es un parque distinto que podría favorecerlo y en el que, quizás, lograría batir su récord personal de jonrones, que es de 2024 y lo consiguió en 2019 jugando con Chicago.
Pero no solo aportará con el bate. Su transición a la inicial fue realmente sencilla; trabajó duro desde el Spring Training pasado e incluso se permitió explicar por qué la primera base no es una posición tan sencilla como todos piensan. Y al final, salió muy bien parado de la transición.
De acuerdo con MLB, terminó con +6 outs por encima del promedio. Su porcentaje de fildeo fue de .991 y se le apuntaron solo nueve pifias en 120 juegos.