abril 21, 2026

Una catedral bajo tierra en Huelva: así es el dolmen de Soto de Trigueros

Dolmen de Soto, en Huelva. Por Alfredo.
Dolmen de Soto, en Huelva. Por Alfredo.

Antes de entrar en materia, quizá sería buena idea empezar por la definición del objeto de nuestro interés que, en este caso, es un dolmen. Según la Real Academia Española, es un “monumento megalítico compuesto de una o más lajas colocadas de plano sobre dos o más piedras verticales”. Lo que hay que añadir es su importancia para conocer la historia del planeta y uno muy relevante es el dolmen de Soto, que se encuentra en Trigueros, Huelva.

En la provincia hay unos 200 ejemplos de este tipo de construcciones y este es uno de los más importantes. Se calcula que se construyó entre los años 3000 y 2500 a. C. y su peculiaridad reside tanto en la cantidad de expresiones pictóricas que se encuentran en él como, sobre todo, en su estructura. 

¿Cómo es el dolmen de Soto?

Hay que saber que los dólmenes en su día se idearon para ser sepulcros y no todos son iguales. Están los denominados ‘de cámara simple’ (es decir, que las losas que lo componen solo forman una ‘habitación’), los denominados ‘de corredor’ (que incluyen un pasillo que lleva a la sala) y los conocidos como ‘de galería’ (el corredor y la habitación tienen la misma forma). El de Soto pertenece a la categoría de corredor con el adjetivo ‘largo’, ya que mide 21 metros. Al principio el pasillo es estrecho (0,82 metros) y se hace más ancho según avanza, hasta llegar a los 3,10 metros en la cámara.

Corredor del dolmen de Soto, en Huelva. Por Tolo.
Corredor del dolmen de Soto, en Huelva. Por Tolo.

Su orientación (de oriente a poniente) tiene una importancia trascendental porque hace que los primeros rayos de sol del equinoccio entren por el pasillo y se proyecten en la cámara unos minutos. “Este fenómeno sugiere la posibilidad de que los difuntos renacieran en la vida de ultratumba, bañados por la luz solar en un rito ancestral”, se dice en dolmendesoto.es, una web no oficial con información turística completa sobre el monumento megalítico.

Pero más allá de su estructura, como se ha comentado, en el dolmen de Soto es muy importante el arte que se plasmó en sus losas. En las paredes se pueden apreciar signos propios del arte rupestre megalítico de esta zona del país. Son grabados que representan formas como cuerpos celestes y otras expresiones relacionadas con mitos y rituales que tenían que ver con la vida y la muerte (al fin y al cabo, se trata de un recinto sepulcral).

Otros datos del dolmen de Soto

El descubridor de este monumento megalítico fue Armando de Soto, propietario de la finca La Lobita, donde está el dolmen que él mismo excavó durante tres años. Se puso en contacto con el arqueólogo Hugo Obermaier (en una carta le contó que había encontrado ocho cuerpos repartidos en siete lugares diferentes), que firmó el estudio final. En 1931, el dolmen obtuvo la categoría de Monumento Nacional y una década más tarde, se publicaron nuevos hallazgos en su interior realizados por los Leisner, un matrimonio alemán.

Inscripciones en el dolmen de Soto, en Huelva. Por Alfredo.
Inscripciones en el dolmen de Soto, en Huelva. Por Alfredo.

Pero además del sepulcro, en el lugar hubo previamente un círculo de piedras del Neolítico, elaborado con rocas de diferentes formas y composiciones como menhires o bloques. Se supone que este redondel también estaba relacionado con los rituales funerarios y se le dio uso hasta la Edad del Cobre.

Quienes estén interesados (y posiblemente sean muchos, dado su importancia) en visitar el dolmen de Soto, deben hacer una reserva previa en la web oficial del Ayuntamiento de Trigueros:

👉 Información sobre horarios y entradas al dolmen de Soto de Trigueros

Otros dólmenes en España

Si bien el dolmen de Soto de Trigueros es uno de los más relevantes de la península ibérica, lo cierto es que el territorio está bien surtido de este tipo de construcciones ancestrales. Estos son algunos ejemplos, todos ellos en Andalucía:

Dolmen de Alberite, en Villamartín (Cádiz)

Dolmen de Alberite
Dolmen de Alberite. Por Menesteo (Wikimedia).

Situado en los Llanos de Villamartín, está al lado de otros cuatro sepulcros. Su origen se sitúa en los años 4000 a.C. y fue descubierto en 1993. Destaca por su galería de dimensiones muy considerables y por las inscripciones grabadas y pintadas que representan figuras humanas pero también animales, como serpientes. En esta sepultura solo se encontraron los restos de dos cuerpos, acompañados por un valioso ajuar.

Dólmenes de Gorafe (Granada)

Dolmen en Gorafe, Granada, España. Día soleado, cielo azul.
Dolmen en Gorafe. Por Lucía

Podría decirse que esta es la urbanización de los dólmenes de Europa, porque es el punto del continente en el que se encuentra una mayor concentración: hay 240 repartidos en diez necrópolis situadas en el valle del río Gor. De todos ellos se han investigado 198 y se estima que la mayoría se usaron entre el 2800 a.C. y el 2200 a.C. 

Hay varios senderos para llegar hasta ellos, lo que permite combinar historia y excursionismo en la naturaleza: la ruta de las Majadillas, Puntal del Cuervo y Hoyas del Conquín.

Dólmenes de Antequera (Málaga)

Conjunto arqueológico de los dólmenes de Antequera (Málaga).
Conjunto arqueológico de los dólmenes de Antequera (Málaga). Por eunikas.

Para entender su importancia solo hace falta una frase: ‘son Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2016’, junto con las formaciones geológicas del Torcal de Antequera. Son varios los que componen el conjunto considerado como tal: el Menga en Antequera, el de Viera y el tholos (un sepulcro excavado bajo el suelo) de El Romeral; además de dos bienes naturales: La Peña de los Enamorados y El Torcal de Antequera, consideradas montañas sagradas en su momento. 

La declaración de Patrimonio Mundial tuvo en cuenta la importancia de los dólmenes como testimonio histórico de los antepasados pero también su interacción con el entorno natural, que también forman parte del paisaje funerario. 

Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.

Ver fuente