¡Remontada de campeón! Argentina triunfa y avanza a cuartos
La selección de Argentina sacó su chapa de campeón en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y remontó una desventaja de dos goles para seguir con vida en la Copa del Mundo, al derrotar con un agónico 3-2 a Egipto este martes e inscribir su nombre en la ronda de los cuartos de final, donde ahora espera por el vencedor de la llave entre Suiza y Colombia.
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El combinado de los «Faraones» sorprendió a los vigentes campeones al inaugurar el marcador en el minuto 15 por medio de Yassir Ibrahim. Ya en la segunda mitad, Mostafa Ziko estiró la ventaja africana al 67′, pero la reacción albiceleste llegó a tiempo. Cristian «Cuti» Romero encendió las esperanzas al descontar al 79′, Lionel Messi colocó la paridad al 83′ y, finalmente, Enzo Fernández desató la locura al conectar un frentazo en el 90’+2′ tras un centro preciso de Lautaro Martínez por la banda derecha.
El VAR y la resistencia egipcia frenaron a la Albiceleste
Durante gran parte del compromiso, los dirigidos por Lionel Scaloni no lograban asentarse en el terreno de juego. La frustración inicial se acentuó al minuto 22, cuando Lionel Messi ejecutó una pena máxima que fue detenida de forma providencial por el guardameta Mostafa Shobeir. El bloque defensivo egipcio opuso una férrea resistencia ante los embates de una Argentina que buscaba, sin claridad, marcharse al descanso con la igualdad en la pizarra.
El complemento inició bajo la misma tónica, con la escuadra sudamericana volcada al ataque, un escenario propicio para los contragolpes de Egipto. De hecho, minutos antes del segundo gol, Haissem Hassan había mandado el balón al fondo de la red en una contra, pero la acción fue anulada por el VAR debido a un pisotón previo sobre Lisandro Martínez. Sin embargo, la advertencia se materializó al 67′, cuando el propio Hassan sirvió un centro preciso para que Mostafa Ziko facturara el 2-0 parcial.
Los cambios de Scaloni revivieron al campeón
A pesar del panorama adverso, Argentina recobró la memoria y la intensidad gracias a las modificaciones desde el banquillo. El ingreso de Lautaro Martínez revolucionó el frente de ataque; el delantero del Inter de Milán intervino directamente en la jugada del empate y, posteriormente, se vistió de asistente para habilitar a Enzo Fernández en la agónica anotación del triunfo.
Con su anotación, Lionel Messi alcanzó los ocho goles en la presente cita mundialista —quedando como único líder goleador— y elevó a 21 su registro histórico en la competición, manteniendo el paso firme de una Argentina que, sufriendo más de la cuenta, se mete entre los ocho mejores equipos del planeta.