SmO2 y carga interna en fútbol
La gestión de la carga en el fútbol exige distinguir entre lo que el jugador hace externamente y el impacto fisiológico que ese esfuerzo produce. Métricas como la velocidad, la distancia recorrida o las aceleraciones describen el trabajo realizado, pero no explican por sí solas cómo responde el organismo, ya que una misma demanda externa puede generar respuestas internas diferentes según el estado de forma, la fatiga acumulada o la capacidad de recuperación. Por ello, la frecuencia cardíaca se ha utilizado para estimar la carga interna, aunque presenta limitaciones en un deporte caracterizado por esfuerzos breves, cambios de ritmo y acciones intermitentes intensas.
La saturación de oxígeno muscular, medida mediante espectroscopia de infrarrojo cercano, surge como una alternativa capaz de reflejar de forma inmediata el equilibrio entre el aporte y la utilización de oxígeno en el músculo activo. Esta señal local puede ser especialmente útil en acciones explosivas, porque responde con mayor rapidez que la frecuencia cardíaca y se relaciona con procesos decisivos para el rendimiento, como la resíntesis de fosfocreatina y la recuperación entre esfuerzos repetidos. Además, los dispositivos portátiles permiten registrar estas variaciones en situaciones de entrenamiento, acercando la evaluación fisiológica del laboratorio al campo.
En jugadores profesionales, los puntos de cambio de la oxigenación muscular mostraron una correspondencia razonable con los umbrales ventilatorio y de lactato. La frecuencia cardíaca asociada al segundo punto de ruptura de la saturación muscular fue semejante a la observada en los umbrales fisiológicos tradicionales, lo que respalda la utilidad práctica de esta medida para individualizar zonas de intensidad. Sin embargo, la oxigenación muscular presentó una variabilidad interindividual mayor, probablemente relacionada con diferencias en la extracción de oxígeno, la perfusión local y la respuesta metabólica de cada futbolista.
La diferencia relevante apareció durante los juegos reducidos y los partidos en espacios amplios. Al emplear umbrales basados en saturación muscular, los jugadores acumularon más tiempo por encima de intensidades elevadas que cuando la clasificación se realizó mediante frecuencia cardíaca. En los juegos de 4 contra 4, el tiempo medio por encima del segundo umbral fue de 136 segundos con la medida muscular frente a 94 segundos con la cardíaca. En los ejercicios de 11 contra 11, la diferencia fue todavía mayor: aproximadamente 246 segundos frente a 45 segundos. Esto sugiere que la frecuencia cardíaca puede subestimar parte del estrés fisiológico generado por acciones breves e intensas, especialmente en contextos que se asemejan al juego competitivo.
Ambas métricas no deben entenderse como sustitutas, sino como complementarias. La frecuencia cardíaca informa sobre la carga cardiovascular global, mientras que la saturación muscular revela con mayor sensibilidad la demanda localizada, la utilización de oxígeno y posibles limitaciones periféricas. Su integración permitiría ajustar mejor las cargas, detectar fatiga, diferenciar problemas de aporte o aprovechamiento de oxígeno y diseñar programas de acondicionamiento más individualizados. Aunque el reducido número de participantes obliga a interpretar los resultados con prudencia, la monitorización muscular ofrece una vía prometedora para comprender las exigencias reales del fútbol intermitente y optimizar tanto el rendimiento como la recuperación.
Acceso libre al artículo original en: https://www.fisiologiadelejercicio.com/wp-content/uploads/2026/07/Muscle-Oxygen-Saturation-as-a-Marker-of-Internal.pdf
Referencia completa del artículo:
Herzog S, Philippi M, Feldmann A, Asian J, Filter A, Requena B, Batterson PM, Bogdanis GC. Muscle Oxygen Saturation as a Marker of Internal Load in Elite Soccer: A Case Series. J Strength Cond Res. 2026 Jun 23. doi: 10.1519/JSC.0000000000005483.